Son varios los datos que están destacando en este Mundial, y muchos de ellos no son conocidos. El dato que más destaca es que el partido inaugural del jueves pasado, entre México y Sudáfrica, es el segundo más visto en la historia del futbol mexicano, con una audiencia de 39.35 millones de personas que lo vieron en vivo: 33.15 millones en TV abierta, 2.5 millones por YouTube y 3.7 millones a través de VIX.
Esta audiencia, de 39.35 millones de personas viendo el juego en vivo, sólo queda atrás del México-Argentina de Qatar 2022, con 40.5 millones de personas. Así, el público que atendió la transmisión en ambos juegos fue prácticamente el mismo, por lo que conforme la selección nacional avance y juegue por la noche, horario con mayor audiencia, es un hecho que se romperán todos los récords para el futbol en México. Es probable que el récord se rompa tan pronto como este jueves, con el juego entre México y Corea, que será en horario premium. Por cierto, durante el juego inaugural se vendieron 300 mil cervezas, y eso que asistieron 80 mil personas al estadio.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, está tan contento con la organización del Mundial en la CDMX y, en particular, con la afición, que, fuera de agenda, ha decidido regresar para ver el juego Colombia-Uzbekistán este miércoles. Por cierto, este es el juego para el que más boletos vendió la FIFA. Estará lleno. El de México-Sudáfrica también estuvo lleno, pero muchos de los invitados no pagaron boleto, al ser cortesías de la FIFA y de la FMF.
Durante la inauguración, tristemente, sí llegó el llamado "bloque negro" de protesta a las puertas 1 y 8 del Estadio CDMX. La actuación de la policía de la ciudad fue eficaz, incluso usando al grupo montado, para contenerlos, a pesar de ser extremadamente violentos. Los que prefirieron dejar el espacio fueron los de la Guardia Nacional.
En datos chuscos, los cientos de cámaras de seguridad del Estadio tienen identificadas que fueron varias las personas, algunas muy conocidas, que ingresaron a la inauguración con "celulares" y "binoculares" que en realidad eran cantimploras llenas de alcohol. Vaya la creatividad mexicana. Otro tema que falló fue el sistema antidrones, pues se vieron varios volando en las inmediaciones del estadio, lo que no debió ocurrir.
Por lo que respecta al FIFA Fan Fest en el Zócalo, la polémica decisión de abrirlo al público, dado el bloqueo de la CNTE, fue de la jefa de Gobierno, Clara Brugada. El resultado ha sido todo un éxito: 100 mil personas durante el juego México-Sudáfrica y más de 300 mil los días restantes. Además de que la afición, en perfecto orden, ha retomado varias de las calles del centro histórico de los maestros paristas.
De igual manera, todo lo que ha instalado la Host City CDMX para el Mundial está siendo un éxito: la Aldea Global en el Bosque de Chapultepec lleva más de 900 mil visitantes y los museos (19) que son parte de exposiciones especiales han sumado más de 310 mil personas. Tristemente, dos museos no han podido abrir, dadas las protestas en el centro: el MIDE (Banxico) y el Palacio de Iturbide (Banamex).
El mismo gran ambiente que se ve en la CDMX está ocurriendo en Monterrey y Guadalajara. La gente en todo México estaba deseosa de tener algo que festejar y de recibir al turismo. Me parece que las autoridades federales y estatales tenían muchas dudas respecto a los beneficios del torneo. Por ejemplo, no se ve que llegarán los 5.5 millones de turistas que prometió la FIFA, pero la algarabía y buen ánimo que se están viviendo en las plazas públicas es muy llamativo. Nadie lo organizó, simplemente se dio.
La jefa de gobierno de la CDMX debe explorar hacer más eventos deportivos de alto nivel en la ciudad. Generan una derrama económica importante y la gente de todas las demarcaciones lo agradece. ¿Será que luego del Mundial y la F1, la CDMX se convertirá en la meca del deporte en el país? Las instalaciones deportivas, la infraestructura, la conectividad y la policía están listos para ello. Debiera.