Simulación

La sociedad marchará para plantar cara y decir al régimen que defenderá las instituciones que todas y todos nos hemos dado a lo largo de décadas

Con los votos a favor de los coordinadores de Morena, PT y PVEM, la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados designó a los tres integrantes que faltaban al Comité Técnico de Evaluación que depurará las listas de aspirantes a consejeras y consejeros del INE, todas resultaron personas afines al gobierno federal.

Solo un integrante de la Jucopo votó en contra: Jorge Álvarez Maynez, coordinador de la Bancada Naranja de Movimiento Ciudadano.

¿Y los coordinadores del PRI, PAN y PRD? Sencillamente se abstuvieron. Ahí estuvieron, pero no levantaron la mano.

Entre las características de los nuevos encargados de garantizar objetividad en el proceso de selección, podemos mencionar: uno es ideólogo pro Morena y participó en la redacción de la "Cartilla Moral" del presidente López Obrador, otro formó parte de la representación electoral de Morena en la elección de Américo Villarreal en Tamaulipas, y por último una exfuncionaria reciente de la Guardia Nacional, obviamente también con identidad con el régimen.

¿No son estas, razones de peso para votar en contra de su inclusión como responsables de depurar la selección de aspirantes a consejeras, consejeros y presidente del INE?

He visto en los medios comentarios sobre esa abstención, algunos por parte de los propios representantes del PAN-PRI-PRD: "les dimos un voto de confianza", "pueden darnos una sorpresa en su actuar" "estamos buscando diálogo"… precisamente los mismos argumentos que llevaron a la aprobación de temas que hoy lamentamos, como la prisión preventiva oficiosa que el régimen usa un día sí y otro también como instrumento de coacción y represión a activistas y a personas de la política.

Lo cierto del caso es que nada justifica su indiferencia ante el proceso más importante para la democracia en México. El "dejar hacer" dice mucho en política, más aún en medio de la designación de cuatro lugares en el Consejo General del INE, uno de ellos la presidencia, en apenas dos meses, pues la renovación del Instituto será en abril.

Previo a todo, comidas en elegantes salones, "negociaciones" filtradas a los medios de comunicación. Y sabemos lo que pasa cuando se sientan a negociar con el gobierno los señores de la presunta alianza opositora. Los brazos caídos en la Jucopo, que facilitaron la colonización morenista del Comité Técnico de Evaluación nos hace levantar las cejas.

Ah, pero no han cesado en redes el activismo de los partidos alianzados y sus simpatizantes promoviendo la marcha del 26 de febrero, y el llamado a defender al INE. Es preciso recordar a dirigentes y representantes de PAN PRI PRD que precisamente eso es lo que no hicieron en la Jucopo: no defendieron al INE, ni a la democracia mexicana. Simplemente se abstuvieron.

¿Para qué entonces esos mismos representantes irán a la marcha a "solidarizarse" si cuando se requiere no hacen nada? ¿En sus pancartas "de apoyo" a la institución electoral aclararán que ese apoyo no incluye lo que deben hacer en la Cámara de Diputados? ¿Cómo explican sus abstenciones, ante la toma de decisiones en el proceso de renovación del INE? Para tanta perorata ante los reflectores y tanta nulidad en los hechos solo hay una palabra: simulación.

Queda de nuevo a la sociedad reclamar a estos partidos que dejan a un lado sus responsabilidades y se mueven en la sospechosa oscuridad de las negociaciones, que asuman su parte y solo presuman lo que al final no hacen.

La sociedad marchará para plantar cara y decir al régimen que defenderá las instituciones que todas y todos nos hemos dado a lo largo de décadas. A los partidos toca corresponder a esa sociedad cumpliendo en la Cámara de Diputados con votos, no con abstenciones. Cada persona tiene algo que aportar para que el régimen no aplaste nuestra democracia; por mi parte, haré todo cuanto esté en mi ámbito personal, profesional y político para actuar defendiendo de verdad al INE.