Hoy es 4 de octubre y comienza una nueva historia en la historia de Nuevo León con el arribo de Samuel Alejandro García Sepúlveda a la gubernatura de la entidad.
Alta es la expectativa en su gobierno cuando desde que saltó a la vida pública se dedicó a alzar la voz para cuestionar malas prácticas, cuestionar, señalar. Ahora pasará de exigir, a cumplir, o al menos es lo que esperamos los nuevoleoneses.
El propio Samuel dice que alguna vez quiso ser alcalde –aunque cambió de opinión-; en cambio, fue diputado local, senador y hoy es el titular del Ejecutivo.
Bien dijo la diputada Ivonne Álvarez en su calidad de presidenta del Congreso local cuando expuso que el estado ya no soportará otros seis años de opacidad, de palabra empeñada que no se traduce en hechos.
Siendo justos y realistas, considero que ya es tiempo de que retomemos el lugar que nos merecemos.
El cuerpo paritario de colaboradores, la conformación misma del gabinete, las secretarías nuevas, el discurso incluyente y de participación con todos los actores políticos y niveles de gobierno; el bien intencionado tono con que se inicia esta administración estatal es promisoria.
Hay que confiar que como empieza, Samuel vaya pudiendo palomear todo lo que se propone hacer por el bien de esta tierra.
Es cierto, cada seis años pareciera que todos opinamos o decimos lo mismo: que hay que confiar, que este será un mejor gobernador; nos abrimos a la esperanza de que están por llegar cosas mejores.
Samuel se puede equivocar y se vale, nadie es perfecto; pero hay que saber rectificar las veces que sea necesario, porque del él esperamos mucho.
Y creo que lo mismo aplica a los alcaldes que recién empiezan su trienio o retoman lo comenzado al venir de un ejercicio de reelección como en los casos de Apodaca, Guadalupe y San Pedro.
También aplica para los integrantes del Congreso local y del Congreso de la Unión, con la salvedad de que llevan unas semanas más de avance en el puesto, el punto es que como nuevoleoneses y mexicanos esperamos de cada uno de nuestros nuevos actores políticos el mejor de los esfuerzos, la perseverancia y voluntad para hacer cosas buenas que reditúen en mejor calidad de vida para la sociedad.
Yo creo que de las cosas que hay que “agradecerle” al Bronco –sí, aunque parezca poco creíble- es que con su actuar del cual ya muchos medios han reseñado, ha provocado el nacimiento de un sinfín de colectivos y organizaciones de la sociedad civil que ya no se callan, que dicen cuanto tenga que ser dicho lo mismo en el tema de la seguridad, que en la violencia contra la mujer o en la búsqueda de un mejor transporte y movilidad.
Hoy estos colectivos, asumo, también seguirán con interés el trabajo del joven gobernador de Nuevo León y le aportarán lo que deban aportar cuando llegue el momento. Confiemos que sepa escuchar y sumar a todos tal y como lo ha ofrecido.