Premio a las artes UANL

Todos comparten la misión de dar belleza y sensibilidad a una sociedad hosca

En un marco de solemnidad y sobriedad, la Universidad Autónoma de Nuevo León, rectorada por el Doctor en Medicina Santos Guzmán López, en su sesión de Consejo Universitario, entregó el miércoles 14, doctorados, premios de investigación y premio a las artes, a quienes han destacado por sus méritos tanto académicos como artísticos. 

En el rubro de las artes literarias, sin creerlo todavía, me tocó recibir el tan codiciado premio. La Preparatoria Número 8 de la UANL me postuló como candidato. Su directora, María de la Luz Tovar, no dudó en su propuesta. Y fue ella misma, meses después, quien me dio la noticia de que había ganado, de que habíamos ganado. A mí ya se me había olvidado. Mayúscula fue la sorpresa. Grata.

El Premio a las Artes que la UANL otorga año con año a personas que por su dedicación al desarrollo de su área de interés, que no se queda apegado a sí mismo sino que salta la barrera de la individualidad para impulsar proyectos de beneficio social. En mi caso a través de la revista de contracultura Oficio, con 31 años de edición mensual ininterrumpida, se ha apoyado a jóvenes creadores que hoy tienen su propio nombre, con una obra relevante. Y en las prensas de Oficio Ediciones se han publicado libros que, de una manera u otra, lograr dar belleza a una ciudad tan gris como Monterrey.  

Todo eso sin el afán de lucimiento ni de reconocimiento. Los lauros autocreados son tan falsos como el monedero del autor inmortal. No se trata de eso: se trata de salvar el pellejo de las garras de la mediocridad y de la inopia en las que parece haber caído nuestra sociedad, inflada de alcohol, futbol y programas y series televisivas inocuas. En mi caso se ha tratado de combatir esos artífices de la estulticia para colocar en el centro de la vida el arte, la ciencia, la economía, la literatura, las bellas artes y, sobre todo, la lectura.

Un estado geográfico que lee es un estado educado. Entonces miras a tu alrededor y vuela la basura tirada en las calles, los gestos hoscos, los automovilistas que agreden con sus carros y no respetan las señales, que pitan sin misericordia como si eso hiciera más rápido su viaje, y la rapidez para todo: la prisa, siempre la prisa. Si esas personas leyeran no harían esos desfiguros. Por eso, se trata de impulsar los libros y formar le hábito de la lectura. 

En la ceremonia realizada en el Teatro Universitario, 31 científicos resultaron ganadores en las categorías de salud, ciencias de la tierra, ciencias exactas, ciencias naturales, ciencias sociales, humanidades y ciencias de la conducta, e ingeniería y tecnología. Asimismo 122 egresados de programas doctorales de 21 dependencias universitarias recibieron el grado académico de Doctor, entre ellos el gobernador Samuel García Sepúlveda. 

“Hoy es para mí muy satisfactorio haber entregado el grado de doctor a este primer grupo de universitarios que a base de estudios, investigación, entrega y sacrificio de diferente índole han tenido un logro más en su vida”, señaló el rector Santos Guzmán López. Y agregó: “Ustedes representan el ejemplo patente de que la UANL cumple con su misión y avanza de manera segura hacia la consecución de sus metas para alcanzar la visión del año 2030”. 

Y me da gusto recibir este premio de la UANL, junto con otros artistas como el maestro Eduardo Díaz Muñoz en Artes Auditivas; Víctor Martínez en Artes Escénicas; Celeste Flores en Artes Visuales. Todos comparten la misión de dar belleza y sensibilidad a una sociedad hosca.