El gobierno mexicano a través de la Fiscalía General de la República tiene en la mira a un grupo de 31científicos de alto nivel, que acusa de cargos muy graves, y que el presidente mexicano considera que forman parte de la corrupción que imperó durante el período neoliberal.
Son 31 científicos que tienen un iudicium ante la Fiscalía General de la República. Etimológicamente iudicium en latín significa una discusión judicial entre las partes involucradas ante un tribunal de justicia. Los 31 científicos denostados por el gobierno federal de la 4T, a pesar de haber recibido dictámenes favorables por parte de dos instanciasjudiciales previas, ahora siguen con la presión de la Fiscalía General que no quita el dedo del renglón, y los acusa de lavado de dinero, delincuencia organizada, peculado, uso ilícito de atribuciones y facultades.
Recientemente fueron citados como indiciadoscinco científicos ante la Fiscalía, y todo parece que ésta no cederá en su intento de llevarlos nuevamente ante un juez para hundirlos en una prisión federal de máxima seguridad por un largo período de tiempo.
Los científicos representan una élite intelectual considerando que se encuentran en la parte más alta de la pirámideeducativa, especialmente en un país como México donde la deserción escolar incluye a un 30 % de los estudiantes que inician su educación básica, y este porcentaje se ha incrementado por motivo de la contingencia sanitaria.
México nunca ha logrado dedicar el ocho % del PIB a la investigación científica, este ámbito no es el fuerte del gobierno mexicano, que por lo general dedica no más de un cinco % a este rubro.
Los científicos son sujetos que desde la época de Max weber, representan una actividad intelectual que requiere de un compromiso social con la realidad, por ello el sociólogo alemán insistía que el científico debería a adherirse a una neutralidad objetiva, con el propósito de alcanzar una “neutralidad valorativa” en su quehacer profesional diario, especialmente en el campo de las ciencias sociales.
“Por sus científicos los conocerás”, podría ser una frase que refleje la cultura científica de un gobierno hacia la producción y generación de nuevo conocimiento básico y aplicado, así como la creación de patentes en un país.
Este tema del gobierno populista contra la ciencia neoliberal es algo que está allí, en una diatribaideológica de hondo calado y que no podemos anticipar en qué va a terminar. Por lo pronto, gran parte de la comunidad científica está realmente recelosa de colaborar con el proyecto de la 4T, seguramente algunos de ellos prefieran mantenerse al margen, con una neutralidad valorativa, como diría Max Weber, y esperar que nuevos tiempos lleguen de menos persecución, envidia y desprecio por la actividad científica, que finalmente es una de carácter elitista por su naturaleza interna.
Con este esquema anticientífico en mente, el día de ayer, siendo domingo, después de un buen almuerzo en familia, junto con un café especial que me prepara mi querida esposa María Luisa, no sólo con leche, además lo endulza con vainilla, canela yestevia, por lo que el sabor es realmente intenso y exquisito.
Decidí, estando en el pasillo de la casa sentado en mi mecedora de madera de cedro, tejida a mano con palma natural, abrir la página de los diarios canadienses, que generalmente los consulto los domingos, cuando tengo un poco más de tiempo para ello. Cuál es mi sorpresa que en el Journal de Montreal, me encuentro con un encabezado que realmente llamó mi atención: “Voici 12 scientifiquesdevenusstarspendant la pandémie”(He aquí 12 científicos que se convirtieron en estrellas durante la pandemia). No pude evitar leer la nota, especialmente las entrevistas a cada uno de los científicos quebequenses que se volvieron verdaderas personalidades mediáticas con motivo de la pandemia.
El enfoque de las notas es interesante: “Le Journaldresse le portrait de ces médicins et chercheursquifontpartie de notrequotidiendepuis 18 mois” (El Journal ofrece un retrato de estos médicos e investigadores que han sido parte de nuestra vida diaria durante 18 meses); antes del Covid-19 todos ellos eran prácticamente desconocidos fuera de su ámbito académico de trabajo, sus nombres solamente resonaban en algunas revistas de investigación científica y su mundo era muy acotado de acuerdo con su profesión.
Llega la pandemia y la sociedad canadiense, especialmente la quebequense, pide, exige información más allá de la que ofrece el gobierno a través de sus especialistas, así que estos científicos saltan a la palestra.
Diane Lamarre, especialista en farmacología y catedrática de la Université de Montréal, comenta en su entrevista: “Je n´aijamais en peur de parler en public” (nunca tuve miedo de hablar en público), lo que le valió y le permite ahora dar entrevistas y conferencias para que la población comprenda mejor el peligro de la contingenciasanitaria del Covid 19 y pueda actuar en consecuencia.
Los medios de comunicación recurrieron a ellos una y otra vez; las conferencias de prensa de autoridades sanitarias del gobierno provincial y federal se realizaron para alertar a la gente, pero el papel que jugaron estos científicos independientes en la difusión de información objetiva, sin compromiso político alguno, con esa “neutralidad valorativa” como diría Max Weber, a propósito de la función del científico social.
En México, el doctor HugoLópez-Gatell, traicionó a la medicina y su juramento hipocrático, con el propósito de acrecentar su capital político dentro del gabinete del gobierno federal. Obviamente, el presidente lo declaró como uno de los mejores funcionarios públicos de la 4T, considerando que le permitíajustificar su proceder político desde supuestos médicos y científicos que no lo contradecían. Algunos ejemplos básicos: el uso del cubre bocas, las pruebas rápidas, las vacunas, y muchos otros casos donde se trató de minimizar la pandemia y banalizar el peligro de muerte que conllevaba el virus, desvalorando la necesidad de utilizar los recursos médicos preventivos disponibles a pesar de que tuvieran un costo económico o políticoelevado.
Que sea la historia la que juzgue a López-Gatell, al presidente mexicano y, a nivel local también la actuación del doctorManuel de la O, como responsables de enfrentar la pandemia a nivel federal y a nivel local. A pesar de algunas decisiones cuestionadas, seguramente De la O Cavazos saldrá mejor evaluado en su actuación que el mismo López-Gatell.
Desde el punto de vista de una análisis comparativo entre el papel que han jugado recientemente los científicos en México y en Canadá, es obvio que existe una diferencia abismal entre el reconocimiento que reciben por parte de sus gobiernos y de la sociedad. Insistimos, “Por sus científicos los conocerás”,una élite que es indispensable para el desarrollo económico, tecnológico, científico y cultural de un país y que hoy se encuentra en la encrucijada.