Sin acarreos y con una asistencia voluntaria, por lo menos tres lugares de los más icónicos de Monterrey y el municipio de Guadalupe lucieron a reventar con la hinchada del futbol que accedió a apoyar a la Selección Mexicana, a distancia.
Por lo que ya imaginará la gran cantidad de miles y miles de personas que por vez primera se dieron cita en la zona ampliada del Parque Fundidora, que hasta burlaron la vigilancia del lugar para no perderse la transmisión.
Sí como los jardines y escalinatas de los amplios terrenos de la Macroplaza, que del mismo modo, como nunca lució a reventar, convirtiéndose en un escenario envidiable que no junta nadie.
Amén del ahora estrenado Parque del Agua en el municipio de Guadalupe, donde del mismo modo desde temprano se arremolinaron cientos y cientos de personas que juntos corearon su respaldo al conjunto mexicano.
Y, como los goles del triunfo ayer en las redes del marco enemigo, el lugar se convirtió en una sucursal del manicomio, sin que se reportaran incidentes mayores.
Quién sabe cómo se pongan las cosas con eso del triunfo de la Selección Mexicana en la justa mundialista y la cuestión política en Nuevo León.
Especialmente, por aquello que el gobernador Samuel García Sepúlveda al inicio de la misma dijo que estaría en modo party, que no lo molestaran y que no contestaría ni el teléfono celular que al menos sería todo el mes de junio en que se mantendría en ''Pausa' y que después de ello ya los atendería, por lo que vale ver, si le corta a la fiesta, o le sigue.
Especialmente y contra todos los pronósticos, ya sin juegos mundialistas en el BBVA y el avance de la Selección Mexicana a la siguiente ronda, los festejos podrían extenderse.
Por lo que vale agarrar asiento lugar y tabla, porque esto amaga ponerse de pronóstico reservado, le guste o no le guste a sus críticos
Sea como sea y a pesar de algunos críticos que le ven un corto futuro a eso del Juicio Político de los legisladores locales, quienes conforman la Comisión Anticorrupción, aseguran tooodo lo contrario.
Desde luego, cada quien tendrá sus argumentos, sus razones y los escenarios justos que habrán de dibujarse en el juego de vencidas por enjuiciar a Samuel García Sepúlveda.
Pero de eso a que el tema pase la aduana de manera legal, sólo los expertos y las autoridades podrían tener la última palabra, por lo que vale tomarle el pulso al reloj político. Haga sus apuestas.
A como están las cosa entre los aspirantes morenistas a la coordinación del Estado de Nuevo León, no faltan los golpes bajos, por lo que vale preguntar dónde quedó eso de que ''la ropa sucia se lava en casa''.
Está bien que en eso de ''la guerra y el amor, todo se vale'', la primicia obligada de evitar la guerra sucia, por lo que se ve, a la hora de marcar diferencias, se dice de los dientes para afuera.
Tan seguros estamos de ello y si no lo quiere creer vale darle una revisada al asunto en redes sociales, donde los cocolazos entre los aspirantes, sin importar tamaño, están a todo lo que da y sin medida.
Y, aunque no es una cosa que sorprenda, porque hasta en cierta forma los morenistas tienen una peculiar manera de ''ayudarse'', nada se podría descartar al menos en ese sentido.
Y, si no lo cree, no se la quiebre, porque ni batalla mucho en que le salgan en redes los anuncios de desacreditación morenista. Lo peor del caso es, que así ni a quien irle.
Más colorado que un camarón por las prolongadas asoleadas de los últimos días, el alcalde del municipio de García, Manuel Guerra encabezó la protesta ante las desoladas oficinas de Agua y Drenaje de Monterrey.
Por lo que ya imaginará el coraje del munícipe morenista y sus seguidores.