Apenas van saliendo de la consulta sobre la revocación de mandato, y el INE y su presidente, Lorenzo Córdova, ya se preparan para las elecciones locales que este 2022 se desarrollarán en 6 entidades federativas: Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo.
Estamos hablando de que se pretende la participación de más de 11 millones y medio de electores. El proceso involucra más de 21 mil casillas, 4 mil 200 personas que fungirán como capacitadores y asistentes electorales, 700 supervisores y 84 mil funcionarios de casilla.
De entre las novedades, resulta que en los estados de Aguascalientes y Tamaulipas –donde se renovarán las gubernaturas-, habrá 50 casillas en cada uno, con urnas electrónicas. Este ejercicio se realizó por vez primera durante los comicios celebrados en 2021 en 11 estados, según explica la Consejera Carla Humpfrey, lo cual, dijo, permitió una mayor participación ciudadana, especialmente porque fueron tiempos de pandemia.
Todo esto del voto electrónico sin duda es un gran avance, la contingencia sanitaria derivada del Covid-19 nos dejó ver que la digitalización de nuestro mundo lo hace más sencillo y cómodo, aunque, reconozco que en lo que a los ejercicios democráticos se puede prestar a asegunes, sobre todo si recordamos el tristemente célebre episodio de la caída del sistema.
Sí, me queda claro que el mundo ha evolucionado muchísimo, así que si el voto por internet o si las urnas electrónicas han dado resultados positivos en nuestra historia democrática reciente, vale la pena observar, aprender y perfeccionar lo que haya por perfeccionar.
Muchos vemos en el INE sólo a un organismo que expide nuestra identificación oficial sin la cual no se puede hacer un solo trámite en este país ¿p me equivoco?
Pero si usted rebasa los 40 años, tendrá fresco en la memoria que con todos los asegunes que pueda tener, el INE es una institución respetada justamente porque ha ganado la credibilidad ciudadana y ha servido para la construcción de una mejor, aunque perfectible, democracia.
Justo hace unos días se publicó el decreto mediante el cual se ordena a los tres órdenes de gobierno que en toda campaña de comunicación se utilice un lenguaje incluyente y libre de todo tipo de violencia hacia las mujeres, por lo cual ya podemos hablar de paridad total.
Claro, habrá a quien no le guste el actuar de este árbitro que, como ya he mencionado, es perfectible, pero de cara a los comicios locales de mediados de año podemos decir que se antojan interesantes, mucho más allá de los actores políticos y de los resultados que se arrojen en las urnas.
Me gustaría ver por un lado, que como ciudadanos podamos ser más participativos; y que por otro, la autoridad atienda los diferentes requerimientos, especialmente los presupuestarios del órgano electoral a fin de que desempeñe de una mejor forma su papel y de este modo todos hagamos nuestra parte para fortalecer una democracia que a todos nos beneficia.