La viruela del mono

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que la pandemia por Covid-19 aún sigue vigente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que la pandemia por Covid-19 aún sigue vigente; estamos en condiciones más ventajosas, se cuenta con las vacunas y gran parte de la población tiene sus dosis mínimas requeridas para poseer un poco de inmunidad. Pero como también lo ha advertido la OMS, debemos prevenirnos para  otras enfermedades transmisibles que pueden convertirse en epidémicas y hasta pandémicas.

La OMS llegó a estas conclusiones considerando que existen ambientes con poca higiene, con una interacción muy cercana entre los animales y los seres humanos, en donde los primeros terminan devorados por los segundos, o simplemente expuestos a un contacto próximo que  se vuelve un espacio propicio para generar algún tipo de infección incidental zoonótica.

Decidí escribir sobre este tema porque me llama atención la declaración del presidente Biden cuando le preguntaron qué pensaba sobre los casi 100 casos del virus del simio que se han dado ya en más de 16 países de Europa, y también en Canadá y los Estado Unidos. Su respuesta fue lacónica pero muy clara: “es algo por lo que todo el mundo debería preocuparse”. Tiene mucha razón el presidente Biden, no podemos declarar como lo hizo el expresidente Trump, cuando habló inicialmente sobre el tema del coronavirus, declarando que se trataba de una noticia falsa  (fake news), después tuvo que retractarse de sus propias palabras para declarar una emergencia sanitaria y obtener los millones de dólares por parte del Congreso para dar respuesta a la pandemia creciente, que costó en ese país un millón de vidas.

El presidente Biden de manera responsable, señaló: tenemos que poner atención a ello. Es una respuesta equilibrada porque no es sensacionalista, no exagera en los riesgos que posee esta enfermedad de convertirse en epidemia, pero tampoco la minimiza, no trata de restarle importancia, simplemente señala que  no sabemos a ciencia cierta cómo va a evolucionar este brote mundial que hoy apenas conocemos.

La enfermedad del virus del simio es una de carácter zoonótica, es decir, que proviene del contacto estrecho de los humanos con los animales; se trata de un virus parecido a la viruela, denominado Monkeypox,  de la familia de los ortopoxvirus; surge en África central y occidental, en lo profundo del Congo, en una pequeña aldea donde se reporta el primer caso en un niño, en el año 1970,  en aquel tiempo aquel lugar también era conocido como  Zaire.

Desde entonces se presenta recurrentemente en diversos países africanos, en  la República Democrática del Congo  es considerado una enfermedad endémica, es decir, propia de la región. Se trata de un virus que  ha viajado previamente a Europa, desde finales del siglo XX, a través de trabajadores que radican en África por una temporada, y siempre han sido casos donde se identifica que el portador original  del virus, viajó previamente  desde tierras europeas hacia  algunos de los países africanos donde se conoce esta enfermedad. Los países africanos que poseen antecedentes virales de este tipo son:  República Democrática del Congo, Nigeria,  BenínCamerúnRepública CentroafricanaGabónCosta de MarfilLiberia, la República del CongoSierra Leona y Sudán del Sur

El virus del simio consiste en un cuadro parecido a la viruela pero mucho más leve:  fiebredolor de cabeza, músculos adoloridos, dolor de espalda, inflamación de los ganglios linfáticos, un sentimiento de cansancio, y también erupción cutánea. Por lo general, la enfermedad dura de 2 a 4 semanas. No existe un tratamiento especial para esta enfermedad, aunque se considera el uso de antivirales (el tecovirimat, cidofovir o brincidofovir)  como una opción medicamente válida.

En el año 2003 también se dio un brote en la región del medio oeste (midwest) de los Estados Unidos (71 casos), allí no intervino transmisión mediada por humanos, se trató de un contagio directo de los animales infectados a humanos. Un importador texano de animales exóticos trajo a un grupo de roedores africanos (ratas gambianas), estos animales estuvieron en cautiverio conviviendo  con unos inocentes perritos de la pradera, finalmente estos últimos fueron a dar a manos de diferentes  familias ubicadas en 6 estados: Wisconsin (39 casos), Indiana (16), Illinois (12), Kansas (1), Missouri (2) y Ohio (1),  donde fueron identificados los enfermos que el Centro para el Control de las Enfermedades puedo ubicar y rastrear en cuanto al origen del brote epidémico. Todo quedó controlado.

Con base a estas experiencias previas, un  laboratorio danés conocido como Bavarian Nordic, decidió elaborar una vacuna para prevenir esta enfermedad, basado en un biológico propio para la viruela, y desde 2013 posee una vacuna especial para ello: Imnavex.

Este laboratorio que pocos conocían, de un día para otro sus acciones se incrementaron, y sus ventas se triplicaron, simplemente el gobierno norteamericano pretende comprarle 115 millones de dólares en vacunas, seguramente los otros países afectados también harán sus pedidos exprés: Australia,  Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos, y seguramente también Argentina.,

La moraleja de esta historia podría ser que hay que hacerle caso a la OMS, tan vilipendiada por los gobernantes populistas; pero hay otra lección que la OMS ha destacado, el no asociar su vía de transmisión con poblaciones que representan minorías sexuales, como ocurrió en su inicio con el Virus de Inmunodeficiencia Humana Adquirida (VIH), esto considerando que la vía de transmisión para el virus del simio esta vasado en un gran nivel de  intimidad.

Los científicos aún conocen muy poco sobre este virus, considerando que este brote epidémico es de humano a humano y no se logra identificar a un portador original que haya viajado previamente al continente africano. Lo otro que revelaron las anamnesis que se realizaron a los pacientes infectados, es que habían tenido intimidad sexual durante su viaje, lo que hizo suponer que la transmisión sexual puede representar una vía de contagio muy importante. Esta idea surgió considerando la rápida propagación de la enfermedad que no se habían visto antes en los brotes iniciales ya comentados.

Los virus saben mutar y no nos sorprendería que este también lo haga de manera rápida, considerando que se trata de un brote epidémico que aún no ha sido controlado. Por lo pronto, Bélgica es el primer país en ordenar cuarentena obligatoria para los infectados.

De entrada no parece un virus que pueda poner en jaque al mundo como lo hizo el Covid-19; el modo de transmisión no es aéreo, requiere mucho contacto íntimo para su contagio, ya existe una vacuna elaborada previamente, así que no estamos ante un escenario de riesgo mayor, sin embargo, como bien dice el ínclito y nunca bien ponderado, presidente Biden, no hay que quitarle el ojo de encima.

Pienso que el brote epidémico sí podría evolucionar hacia una epidemia, especialmente si el virus posee alguna mutación especial, y logra evadir el radar actual de la vacuna que existe, sin embargo, puede ser una epidemia que logre ser controlada a un mediano plazo.

Aun así no deja de ser un escenario inquietante, especialmente para los sistemas  de salud, y considerando que el mexicano no está en su mejor forma ni momento, realmente es preocupante.