En estos tiempos en que matar a un periodista es casi un deporte, practicado insane por políticos, narcotraficantes y uno que otro empresario sucio, es necesario reflexionar no sólo sobre el ejercicio del periodismo en México sino sobre los géneros periodísticos, toda vez que la nota roja se ha convertido en la noticia de 8.
Según estadísticas, en México desde el año 2000 han sido asesinados 156 periodistas, 144 hombres y 12 mujeres. Durante el sexenio de Peña Nieto fueron asesinados 47 periodistas. En lo que va del sexenio de López Obrador han sido ultimados 23 periodistas. El estado con más asesinatos de periodistas es Veracruz durante el mandato de Javier Duarte, pues fueron ultimados 18 periodistas de 2010 a 2016.
Ayer empezó el segundo Encuentro Nacional de Crónica Intergaláctica en la Casa del Libro de la UANL con la presentación del libro Los blindados del norte y fue una oportunidad para llevar a discusión este tema, además de otros relacionados con el periodismo, en particular el género de la crónica.
Escribir una crónica sobre los narcotraficantes o sobre las transas de los políticos pone en riesgo la vida. Porque la crónica, con las herramientas literarias, en concreto la narrativa, da fe no solo de ilícitos sino de la vida de personas, de situaciones particulares, de desastres, de un mundo que se rompe en pedazos.
La crónica recurre al Yo: el periodista escribe desde la primera persona. Con este recurso literario da testimonio, fe y congruencia a lo relatado. No es el Yo por el yo, es el testigo que escribe sobre lo que mira, lo que sucede y lo que está escondido atrás de las bonitas declaraciones oficiales.
Diferentes exponentes de la crónica se han dado cita en Monterrey para participar en este encuentro. Se abordarán diferentes temáticas como “El karma de cronicar desde el norte”, “La nota roja”, “Crónica Old School: Monterrey sin falsas nostalgias”, “Desde la tercera cuerda: Monterey y su lucha libre”. También se presentará el libro “Cartel de una chica (no)rocker de Alma Vigil.
Los eventos se llevarán a cabo en la Casa Universitaria del libro (Vallarta y Padre Mier), La librería Conarte (Casa del Campesino), el viernes 9; y en Arte Macro (Dr. Coss 321 Norte) el sábado 10. Habrá exposición-venta de libros, conciertos y charlas.
El encuentro está organizado por varias instituciones, bajo la coordinación general del escritor y periodista J.M. Servín, quien ha impulsado con grandeza el género de la crónica a través de su editorial El Salario del Miedo, en la que ha dado a conocer a varios cronistas con verdadero talento.
Participan además escritores, cronistas, promotores culturales. Gildardo González, Guillermo Gómez, Adrián Ruiz, Margarito Cuéllar, Nazul Aramayo, Javier Ibarra, el luchador Mongol Chino, la luchadora Diana La Cazadora, Sara Chávez, José Manuel Zapata, Camilo Lozano, Gabriel Dueñez, Toy Selectah.
El periodismo en México es un oficio de alto riesgo. Escribir y publicar una crónica que exponga las sombras a la luz puede causar efectos ingratos. Pero se tiene que hacer. El periodista no puede volver los ojos atrás, no porque se convierta en estatua de sal, sino porque en lugar de sangre tiene tinta. Y un cronista no puede dejar de escribir porque la crónica no tiene fecha de caducidad.
Y lo escrito, escrito está.
(Ojalá puedan asistir, estará buena la fiesta.)