Encienden retrasos del tren focos rojos en Nuevo León

La obra ferroviaria enfrenta retrasos, mientras el escenario político estatal suma nuevos capítulos de confrontación.

No es por amarrar navajas, pero la construcción de la vía del tren federal, en el tramo que cruza por Nuevo León es el que más atraso lleva, por lo que ya se encendieron los focos rojos.

Y, lo peor del asunto es, que quienes traen el proyecto en sí, hacen lo que Pilatos, lavándose las manos al asegurar que no es su culpa.

Por lo que en el peor de los casos, sugieren pedirle cuentas al alcalde de uno de los municipios por donde cruza la vía, que los traía a pan y agua con los camiones de carga.

Y, que incluso les multó y sacó de circulación varias de las unidades utilizadas para los trabajos, bajo el pretexto de que transitaban con algunas irregularidades.

Y, aunque se le comprobó con documentos en mano, de que se cumplía con lo reglamentario, se desconoció toda información, paralizando los trabajos.

De modo que, vale parar oreja, porque muy a pesar de los diálogos sostenidos, siguen los atorones, con los mismos argumentos de que ''algo anda mal''.

Para atrás los folders- Ahora que el gobernador de Nuevo León cuenta con una suspensión de amparo en la  bolsa, para frenar las indagatorias del poder legislativo que busca enjuiciarlo, poco le faltó para anunciarlo como ¡¡noticia bomba''.

Por lo que si ahora lo ve más tranquilo que antes, ya sabrá más o menos, la causa motivo o razón por la que andará como Juan por la casa, pero baile y baile y sin apuros.

Y, si no lo quiere creer basta con darle una revisada a sus publicaciones, donde confirma con mucho gusto los festejos concurridos del Fan Fest al ritmo del Rap y de la Sonora Dinamita, sin estresarse.

Por cierto quién sabe cómo se pongan las cosas, por aquello del amparo que una autoridad federal otorgó al gobernador Samuel García Sepúlveda, para que los legisladores que querían quemarlo en leña verde, le hagan los mandados.

Sobre todo, cuando el ejecutivo tiene pendiente la denuncia aquella que los legisladores morenistas interpusieron ante las autoridades federales, que a decir de los que saben es otro cantar, por lo que vale parar oreja.

Que al Ulises Carlín, la falta del nombramiento oficial como tesorero del Estado por parte del Congreso local le tiene amarrado de las manos.

Que el ahora hombre fuerte de las finanzas en el Estado, está limitado en los movimientos financieros, por la falta del reconocimiento oficial, según las malas lenguas.

Y, que a la fecha, no hay poder humano y negociadora que le de  fieles esperanzas de que se coloque como tal, ante a falta de puentes de negociación dado a la ruptura.

Los que ahora sí que andan tronando el pico como dice la raza, son los diputados sin partido Mario Soto y Rodrigo Montemayor, luego de la chamuscada que se dieron por defender al Gobernador Samuel García Sepúlveda del juicio en su contra.

Lo anterior, porque al final de cuentas, el proceso del juicio político que se le sigue, deberá pasar a la congeladora según el amparo federal, por lo que los únicos perdedores son Mario y Rodrigo.

Especialmente por aquello que en morena se le suspendieron sus derechos, se les desconoció como legisladores morenistas y se les  mandó al banquillo de los acusados, por traidores.