"Triste cosa es no tener amigos pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien".
Baltasar Gracián
Quizá quienes hoy critican a Samuel García deberían leer la cita del clérigo español o si lo prefieren, lo dicho por el también español, Salvador Dalí: "Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mi, aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien".
Samuel, que desde hace dos semanas se declaró en modo party, acapara la narrativa estatal, lo que hace o dice se convierte en el centro del debate, si apoya a Países Bajos o si anuncia que una cervecera regalará su producto en el Fan Fest o, incluso, si usa el Blackhawk para transportarse, es noticia.
Parece que sus adversarios no entienden que tenerlo en el centro de la discusión ayuda al propio Samuel y a sus objetivos.
El gobernador no es que no le importe gobernar o que no entienda lo que ello significa, sino que, nos parece, tiene mucho muy claro cuál es la población objetivo a la cual se dirige.
En nuestro estado, el segmento poblacional que le interesa a Samuel es el de los jóvenes y los adultos jóvenes, el primero, datos del INEGI, adolescentes (12 a 17 años), constituye el 9.5% de la población, el segundo, adultos jóvenes (18 a 29 años) el 20.6% y el de los adultos (30 a 59 años): 39.2%, hablamos de aproximadamente el 80% de la población que definirá la elección del próximo año.
A ellos se dirige Samuel, quizá pensando en el principio de Pareto, y espera ganarlos para su causa, por eso se comporta como un joven "YOLO", tú solo vives una vez, de acuerdo a sus siglas en inglés, a ellos les está diciendo que los entiende, que piensa en ellos y que conoce su sentir.
Tan es así, que lo hecho por el Congreso local, bajar las edades para ocupar los cargos de gobernador, alcalde, síndico y diputado, pretende alcanzar a la misma población, pero sin la contundencia de las acciones de Samuel.
No juzgamos si las acciones del gobernador "están bien o mal" solamente subrayamos la lógica que nos parece que las impulsan. Creemos que el objetivo consiste en ganar la siguiente elección, como también lo intentan los grupos contrarios a él.
El punto aquí es saber que tipo de acciones resulta más efectivo para alcanzar el triunfo dentro de un año y ahí, por el momento, parece que va adelante el inquilino del Palacio de Cantera.
Muchas cosas pueden cambiar en el tiempo que falta para la elección, pero por ahora, parece que la sensibilidad de lo que quiere la gente, la trae Samuel, pese al rechazo que se sintió en el juego Países Bajos contra Marruecos, Samuel aguantó de pie y no escondido.