Posiblemente, el libro más importante que se publicó en España el año pasado fue la nueva edición de las memorias del teniente coronel Manuel Tagüeña: Testimonio de dos guerras. Es una de las obras autobiográficas más exhaustivas y a la vez ecuánimes escritas por un auténtico protagonista de la guerra civil española.
Tagüeña describe los despliegues militares y las privaciones padecidas por él y sus tropas frente a la lucha desigual contra los franquistas que tenían apoyo del nazismo alemán y el fascismo italiano. Tagüeña, al narrar sus andanzas en la Segunda Guerra Mundial demuestra que la inactividad de Occidente en la guerra civil española resultó costosísima. Abandonar a España significó permitir el avance del fascismo que luego enfrentaría a las democracias en sus propios territorios, ya no en el espacio periférico español.
En Ucrania parece que Occidente aprendió la lección, a tal punto que el valeroso pueblo ucraniano ha recibido un apoyo continuo en suministro de arsenales. La pregunta es cuánto tiempo durarán los apoyos.
Por ahora, los ciudadanos occidentales han dado la bienvenida al apoyo de sus gobiernos a Ucrania, pero ¿hasta cuándo resistirán la inflación consecuencia de las sanciones económicas a Rusia, o los problemas por abastecimiento de gas en sustitución del ruso? En Estados Unidos, los votantes de la elección intermedia podrían ser sensibles al uso de recursos de los contribuyentes, ¿estarán dispuestos a financiar indefinidamente el armamento de un ejército extranjero y si el conflicto escala, a involucrar directamente tropas estadounidenses? Las declaraciones del presidente Biden sobre la permanencia en el poder de Putin no por polémicas dejan de ser ciertas. Mientras el autócrata ruso siga en el poder, Ucrania no tendrá certeza de nada. El libro de Tagüeña demuestra que Occidente puede diferir irresponsablemente las guerras con los tiranos, pero éstos llegarán a sus fronteras. Una cosa más. Tagüeña terminó sus días exiliado en México. Su familia y sus hijas jamás se han cansado de traerle beneficios al país que las acogió. El momento más glorioso en la historia de la política exterior mexicana se produjo cuando México abrió sus puertas a los exiliados de la guerra civil española. ¿Cómo es posible que en lugar de hacer lo propio con Ucrania, la "izquierda" establezca grupos de amistad con Rusia?