El que se lleva, se aguanta

La ex alcaldesa Clara Luz, cayó al tercer sitio perdiendo 14 puntos porcentuales

Sí, así reza un antiguo proverbio: ¡El que se lleva, se aguanta! Hace referencia al principio de que ante toda acción habrá una reacción. Esto surge como parte de una reflexión sobre lo que ocurre en las campañas electorales rumbo a junio, específicamente en la referente a la elección para gobernador(a).

Como sabemos, de acuerdo a la última  encuesta que realizó el periódico El Norte, la líder en las preferencias electorales, la ex alcaldesa Clara Luz, cayó al tercer sitio perdiendo 14 puntos porcentuales, logrando el abanderado del PRI ocupar el primer lugar y, en segundo, tenemos la candidatura del partidoMovimiento Ciudadano, escalando 15 puntos porcentuales.

¿Cómo fue queocurrió un fenómeno así, tan interesante desde el punto de vista del análisis político? Haciendo un poco de memoria, podemos señalar que la morenista, Clara Luz, recibió desde el inicio de su campaña, diversos golpes desde varios lados: el priista y, por el otro costado, el emecista.  Ambos han sido muy duros, pero el que primeramente escaló la guerra en contra de la morenista fue Samuel García, el emecista, de manera sistemática a través de su publicidad de campaña.

Existe una idea que venden los expertos en marketing político, aseguran que lo importante en una campaña electoral, es lograr ubicar al candidato que los patrocina, en los primeros dos puestos, para así olvidarse de la amplia competencia de los otros partidos, y concentrarse en atacar al puntero, y al cierre de esta carrera maratónica apretar, y ganar por poca ventaja, o en su caso, ir a los tribunales y allí dar la pelea. Pero lo importante siempre es ubicarse en esos dos primeros lugares de la campaña.

Fiel a esta máxima del marketing político, García, el emecista, decidió luchar por arrebatar el segundo lugar a como diera lugar, finalmente lo consiguió y su campaña adquirió un nuevo empuje. Esta fue la acción de la que hablábamos al inicio, y que durante este última semana, y especialmente ésta y las próximas, podremos ver la reacción, la cual es y será, del mismo nivel y proporción de la acción, inclusive podría ser mayor.

La campaña publicitaria del emecista fue muy agresiva, especialmente contra la morenista. Utilizó la frase la “vieja política” para supuestamente criticar al régimen priista pasado. Este diríamos que es el significado manifiesto de su intención comunicativa, pero existe un significado latente, oculto, que conlleva una violencia política de género muy cruda.

Como sabemos en Nuevo León, culturalmente, especialmente en la tradición verbal, “vieja” no sólo es un adjetivo, puede ser un sustantivo, que hace referencia a la mujer, puede ser la esposa, o puede ser una mujer que nos molesta y que queremos denostar. “¡La vieja ésa!” o “¡Pi… vieja!, o “¡Vieja Pe…! Son múltiples los usos ofensivos que posee esta palabra; se trata de un uso cultural, ya que estos términos pueden ser expresados por hombres o mujeres.  Al utilizar este doble juego del sentido del término, el emecista influyó en el inconsciente colectivo nuevoleonés, haciendo referencia en diferentes spots, a esta violencia política de género, señalando que “¡La vieja política siempre miente, juntos vamos a sacarla de Nuevo León! “La vieja política sí cumple… la vieja política es Clara Luz…”.

Seguramente el equipo asesor de la candidata morenista identificó este doble sentido del término e intentó detener la violencia implícita en el mismo, pero el árbitro del INE probablemente no quiso hacer nada al respecto, justificándose en que el término posee, al ser parte del lenguaje, un carácter polisémico, lo cual no puede censurarse o limitarse, así que dejaron pasar la agresión. Tal vez si el INE hubiera obligado al candidato emecista a invertir los términos “¡Tenemos que sacar a la política vieja…!”, hubiera sido una buena alternativa, porque aunque quisiera de manera latente, ofender a la candidata morenista, siendo el término política un sustantivo, no la aludiera directamente, porque ella es una persona joven, así que el daño sería menor  y no hubiera permitido activar este estereotipo de género discriminatorio en contra de la mujer, como alguien que tiene el mismo derecho para participar en cargos públicos que el hombre.  La publicidad del emecista proyecta fielmente su machismo, una cultura que aún encuentra eco en la sociedad nuevoleonesa.

Después viene el golpe de la entrevista con Keith Raniere, líder de una secta que poseía una visión de la mujer como una esclava en múltiples sentidos. La candidata morenista, seguramente presionada porque fueran a considerarla parte de dicha secta, niega conocer al líder, después viene la publicación de una entrevista innegable entre ambos. Estamos ante un error, que lesionó la credibilidad de la morenista, pero el efecto negativo electoral fue demasiado fuerte para ser solamente parte de un solo error.

Una interpretación de este efecto negativo laencontramos vinculada al contexto y ambiente creado por una campaña de violencia política de género del emecista contra la morenista, que abonó el terreno para que la imagen se dañará aún más, considerando que el pertenecer o estar vinculadacon NXIVMcontribuyó en fortalecer el estereotipo de género de que la mujer no puede ocupar un primer lugar en la jerarquía, tiene que estar supeditada como dependiente del hombre.  Este estereotipoadquirió mayor eco y fuerza por el odio sutil provocado por la campaña de violencia de género sistemática lograda por el emecista.

Seguramente esta situación ya ha sido analizada por el equipo de asesores de la morenista y decidieron tomar cartas en el asunto; básicamente se derivaron dos acciones: Informar al líder nacional de Morena del juego violento del emecista, y solicitar su intervención para utilizar todos los recursos del oficialismo necesarios paraponer en su lugar a dicho agresor.

La respuesta la vimos este semana anterior, la Unidad de Inteligencia Financiera anunció que lleva a cabo una investigación por los recursos económico de campaña del emecista. Esto creo que es solo el inicio. La violencia política de género ha sido tan dañina que seguramente, por parte del equipo de campaña de la morenista, se solicitó no sólo presionar al candidato, sino su cabeza.

Aquella vieja historia de la hija de Herodes solicitando la cabeza del Bautista, probablemente sería una imagen, un poco primitiva, pero en este caso, como metáfora reflejaría el deseo intenso por una represalia, ante un político que ha acosado a la morenista, con un juego del lenguaje que le ha permitido llevar a cabo, de manera subrepticia y sistemática, una violencia política de género.

Así como Herodes dio un golpe sobre la mesa e inmediatamente los ejecutores fueron a cumplir con el deseo ya mencionado, así es posible que evolucione este caso, porque la mano de hierro de la 4T, se ha levantado sobre el candidato emecista. El uso político de la Unidad de Inteligencia Financiera no es moralmente adecuado, pero su actuar no posee un impedimento legal, alcontario, si lograran identificar anomalías en el manejo de los recursos financieros del emecista, procederán en su contra.

Ahora es cuando la formación académica en derecho fiscal del candidato emecista deberá mostrarse, para con un equipo de abogados y contadores, hacer frente al brazo inquisidor de la 4T, y más, porque este brazo enérgico es de hierro forjado por la ignominia y la sed de venganza y desquite concomitantes, y es que en este juego de la política, ¡el que se lleva… se aguanta!