El miedo en el orden internacional

Con gran velocidad, el orden internacional entró en un proceso de retroceso en el que se dio paso al uso de la fuerza con facilidad.

Con gran velocidad, el orden internacional entró en un proceso de retroceso en el que se dio paso al uso de la fuerza con facilidad y sin mayores reclamos. Este "orden internacional" pareció rendirse en el primer momento en que la fuerza militar dejó claro su poderío. Los organismos internacionales, que antes tenían una gran importancia, están obligados a resistir para no desaparecer.

Todo indicaba que el multilateralismo había sido sustituido por el poderío militar, pero no todo está tan claramente desordenado. El desorden inició con la disrupción y el extremismo acompañados de fuerza militar, y parecía que ahí se iba a definir todo. Sin embargo, no ha sido así. Los acontecimientos internacionales que creíamos que terminarían con la rapidez que suponía un poderío militar, no han concluido.

De pronto vemos que Venezuela sigue ahí con una representante clara de la cruel dictadura de Venezuela; que el Presidente de Estados Unidos viaja a China para revisar los aranceles que a ese país (y a todos) se habían impuesto; que la invasión a Ucrania y la guerra desatada no ha terminado; y que después de más de cien días de guerra, millones de dólares gastados, se anuncia un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán para que el estrecho de Ormuz sea liberado por que es igual o más importante que la decisión militar de países poderosos.

Todo parece indicar que hay un nuevo elemento que puede equilibrar el orden internacional: el miedo.  El periodista italiano, Andrea Rizzi, escribió un espléndido artículo que analiza esta variable que no habíamos tomado en cuenta. El artículo fue publicado en el diario El País, el pasado 14 de junio con el título: "El nuevo equilibrio del miedo".

Parece que el miedo ha sido un elemento, al menos, de contención para lo que parecía un desastre internacional. Para Andrea Rizzi la estrategia que se tenía por parte de los principales protagonistas del nuevo "orden" internacional ha sido interrumpida por: "la interdependencia económica, la reforzada capacidad de infligir daños bélicos con tácticas asimétricas o el efecto inhibidor de avances tecnológicos asombrosos, entre ellos el significativo desarrollo en la Inteligencia Artificial".  Lo anterior, dice Andrea Rizzi, "no garantiza la estabilidad general, pero tiene visos de ejercer un efecto de contención en algunas áreas de tensión.

Resalto el hecho de que la Inteligencia Artificial y el desarrollo tecnológico han generado una interesante investigación por parte de expertos porque permite que actores con mayor debilidad militar aprovechen drones, herramientas cibernéticas que dificultan el éxito de quien militarmente parecía una fuerza arrolladora. Ahí sigue Ucrania, por ejemplo.  Más allá de ese ejemplo, los países más poderosos están experimentando ya el poder disuasorio de la IA para entrar a una guerra.

El mencionado artículo dedica un buen análisis de lo que puede significar como elemento disuasorio el desarrollo de la Inteligencia Artificial que, en una guerra, tiene la capacidad de fortalecer al débil, de generar infiltraciones de espionaje y modelos de infiltración que obliga a las partes a cuidarse. El propio Razzi cita a quienes han anunciado una nueva dinámica internacional y termina jugando con el concepto de "Destrucción Mutua Asegurada" para señalar algo así como que el "miedo no anda en burro" sino que está montada en la dinámica de la Disfunción Mutua de IA Asegurada.

@Mzavalagc