El efecto Samuel

Sí, triunfó Samuel García. Pero el juego apenas empieza. Y no está nada fácil

Después de un largo proceso electoral, largo por lo ríspido, los resultados de la votación dictan que Samuel García Sepúlveda es el gobernador del estado. En un acto de caballerosidad y gentileza, propio de profesionales, Adrián de la Garza, candidato a la gubernatura por el Partido Revolucionario Institucional, aceptó que las tendencias no le favorecían y felicitó al ganador del partido Movimiento Ciudadano. Lo mismo haría Francisco Cienfuegos, del PRI, al aceptar su derrota frente a Luis Donaldo Colosio en la alcaldía de Monterrey. 

      Sí, triunfó Samuel García. Pero el juego apenas empieza. Y no está nada fácil. Primero, cumplir lo aseverado en su campaña electoral, sus dos ejes: renegociar el pacto fiscal para que Nuevo León reciba más dinero a cambio de lo mucho que aporta al país; segundo, detener el trasvase del agua de Nuevo León a Tamaulipas. Los dos asuntos tienen que ver con la Federación, por lo que estará complicado negociar esos aspectos. 

      Y luego: sanear las finanzas del gobierno para hacer obras, combatir la inseguridad que se está incrementado sobre todo la relacionada con los cárteles de la droga, solucionar el grave problema del transporte urbano y la movilidad, la contaminación. 

      Y, a diferencia de gobiernos anteriores, incrementar las expresiones culturales de la ciudadanía. Diseñar programas para crear el hábito de la lectura, renovar los acervos de la Red Estatal de Bibliotecas con el objetivo de que los ciudadanos se cultiven. Crear un puente de bellas artes entre los encargados del área y los ciudadanos, a través de programas en las colonias, en los polígonos urbanos y en los municipios rurales. De esta manera el arte y la cultura no serán exclusivos de recintos sagrados sino de la expresión colectiva. 

      No puede ser posible que se destine un presupuesto, que en su mayor parte se destina a gastos administrativos de una abultada nómina, para beneficio de unos cuantos artistas y titiriteros que siempre obtienen los apoyos, en detrimento de una mayoría mejor posicionada. El presupuesto de la cultura no es para unos cuantos sino para el desarrollo de los ciudadanos a través de la concientización y la sensibilidad. ¿Samuel quiere apartar a los jóvenes del camino equivocado por falta de recursos para seguir estudiando? Pues entones que dedique amplio presupuesto a la cultura para apartar a ese joven de la tentación del narcotráfico. Y de otros delitos.  

Los candidatos a diputaciones locales no obtuvieron el triunfo, ninguno. Por lo que el virtual gobernador tendrá que negociar con los diputados del PAN y del PRI que conformarán la mayoría en el Congreso estatal. Deberá llevarla bien. De lo contrario sus iniciativas y propuestas no prosperarán. Lo mismo con las alcaldías, sólo tres pertenecerán a Movimiento Ciudadano. Las demás no.    

Para la integración de su gabinete cuenta con tres personas capaces a las que ha invitado. Pero lo importante es que incluya a personas con probidad moral y ética profesional, pero sobre todo con rasgos humanistas. Si se llena de tecnócratas o pro-empresariales ya se amoló. En momentos en que la mayoría de la población de Nuevo León se encuentra en condiciones paupérrimas, un gobierno humanista las puede solucionar.

Un gobierno humanista, no elitista. Por ejemplo, en el caso del transporte urbano, que beneficie a los usuarios, siempre tan castigados, y no a los malos empresarios, siempre tan mezquinos. 

Así, Samuel García Sepúlveda realizará un buen gobierno