Cambiemos percepción de nuestros políticos

Hoy nos enfrentamos a el desprestigio total de nuestros políticos, generando una apatía social muy peligrosa

      Esta semana empezamos un nuevo periodo Legislativo del Estado de Nuevo León, tierra de gente esforzada, de gente determinada, gente que sabemos que las cosas no se dan solas, que hay que trabajarlas para sacarle provecho.

            Hace aproximadamente un año y medio no tenia en la cabeza que hoy pudiera estar dirigiéndome hacia ustedes, en representación de mi Partido que nació con grandes idealistas y pensadores, que colocaban atrás de todas sus ideas y en el centro de sus actividades al ser humano.

            Hoy nos enfrentamos a el desprestigio total de nuestros políticos, generando una apatía social muy peligrosa por lo que debemos todos sentirnos obligados a dar lo mejor de nosotros y aunque la ley lo permita no debemos prestarnos a hacer cosas legales pero inmorales ante los ojos de la sociedad, esto no ayuda nada. No se habla ya de valores y principios de partido, no se habla de lealtad hacia los ciudadanos que votaron por nosotros y nuestros partidos, ni a la defensa de los intereses de los más necesitados que tienen la mayor necesidad de ayuda, pero la menor voz en nuestros gobiernos.

            A través de los últimos seis años en el que participé en el Consejo Nuevo Leon, trabajando de cerca con el ejecutivo, he constatado la frustración de reconocer nuestros problemas, tener alternativas de solución, proponer un camino, y al final, que no se logre avanzar a la velocidad que uno quisiera, he comprendido, que el ámbito del servicio público está lleno de limites estructurales que inhiben el desarrollo de un gobierno que es responsable de satisfacer las necesidades de su comunidad que las demanda.

            Muchas veces me quejé, hice corajes y dije “no puede ser”, sin embargo, comprendí estas situaciones, y mi pragmatismo y ganas de hacer, me ganaron para decir; “bueno deja de quejarte y cruza la raya, y aviéntate al redil de los toros, a ver si sales tan bueno, y pues aquí me tienen, muy valiente, sin saber torear”. A ver si no salgo brincando las barreras. Pero eso sí, con ganas de colaborar por el bien de Nuevo Leon junto con todos ustedes.

            Hoy nos presentamos ante una crisis de COVID, que ha demostrado ser uno de los desastres humanitarios más importante en los últimos siglos.  Las consecuencias finales, aun no las conocemos, pero si sabemos algunas de los daños; Finanzas Publicas destrozadas a nivel federal, estatal y municipal, pérdida de vidas, y una afectación importante del tejido social, debemos poner especial atención en las personas vulnerables; nuestros viejitos que hoy se sienten más abandonados que nunca, nuestros jóvenes que no encuentran trabajo y nuestros niños que sin duda han perdido tiempo valiosísimo en su formación y educación.

            Nuestro Congreso, hoy necesita de liderazgos que tengan autoridad moral, para restablecer la brújula de nuestras responsabilidades y el enfoque a los resultados palpables en la sociedad. No es un momento de guerra política, ni intereses personales. Hoy no podemos vivir en el Congreso con discordia, distracción y polarización, deberíamos buscar sobre todas las cosas la unidad. Hoy debemos tomar decisiones difíciles, poco populares algunas de ellas, pero no dejemos de pensar en el bien mayor. Que no haya ganadores o perdedores en el congreso, que solo haya ganadores en la comunidad.

            No bajemos la mira sólo al hoy, imaginemos nuestra ciudad y nuestro Estado en 15 años, sólo tenemos tres para construir las bases del futuro, y solo lo haremos si nosotros en nuestras diferencias y diversidad, encontramos un propósito moral común reconociendo que buscamos amor y dignidad para todos, en especial para los pobres, y que el fin último es ayudar a alcanzar la felicidad de todos los nuevoleoneses.

            Nuevo León sin duda tiene a los empresarios más generosos del País, desde grandes grupos empresariales hasta los pequeños emprendedores que generan la mayoría de nuestros empleos. Unámonos para que Nuevo Leon también sea el mejor Estado para invertir y con esto construir junto con ellos un Estado de Progreso Empresarial y de Prosperidad familiar para todos los Nuevo Leoneses, esto es lo que nos sacara del hoyo, como dice el dicho “el gobierno mínimo necesario”, y, el que no ayuda que no estorbe.

            Hoy también los empresarios han reconocido que tenemos que cambiar los modelos de negocios, a uno que no solo ponga metas y objetivos económicos, sino que también incluyan metas y objetivos de desarrollo social, de cuidado ambiental y cambio climático. Quiero reconocer también al grupo que yo denomino de los diez mil empresarios Nuevo Leoneses, Grandes, Medianos y Pequeños, que han pasado tiempos difíciles siendo solidarios con sus empleados, clientes y además seguir cumpliendo con sus obligaciones fiscales. Su solidaridad es ejemplar y es entender que la solidaridad es hacer en la mesa lugar para todos. Esto no lo hace el Gobierno, lo hace la sociedad.

            Agradezco a mi partido la invitación para participar, a mi esposa y a mi familia por permitirme presentarme a ser servidor público, hoy una no muy honrosa función, ante miles de ciudadanos. Tengo esperanza de que en esta legislatura podremos cambiar esta percepción que tienen de nosotros, y que podamos juntos hacer un esfuerzo para mejorar nuestro estado y animar a más personas a que se animen a servir a través de cualquier función pública a la que puedan aportar sus talentos y sus liderazgos.  Nuevo León sin duda tiene la mejor gente de México, y ansiamos todos tener a las mejores instituciones públicas de México, Nuevo León no se merece menos.

            Les propongo que pongamos el progreso de Nuevo León antes que el progreso de nuestros partidos. Hoy somos un equipo tirando y defendiendo la misma cancha. Y todos queremos que el equipo Nuevo Leon sea campeón.

            Termino con un pensamiento personal sobre el PAN, sobre lo que me imagino, me dirían nuestros fundadores y lideres; Gómez Morin, el Maquio, Don José G. Martínez, mi abuelo Bernardo Elosua, Don Luis Santos de la Garza, Fernando Canales, y mi padre que fue diputado también hace 30 años:

            “Es momento de dar un paso al frente, todos como sociedad, pues, si no estamos presentes, estamos ausentes, y ante la ausencia, el Estado y el País, será saqueado, desmembrado de sus instituciones y generará el odio y encono entre los mismos mexicanos.”

            Hoy les propongo a todos legisladores, autoridades y ciudadanos a estar presentes y no ausentes en los retos que enfrentaremos para hacer de Nuevo Leon el Mejor lugar para vivir.