Como un balde de agua fría en plena sequía, cayó la noticia mañanera del Presidente de México ante la crisis que se vive en ese sentido en Nuevo León.
Por lo que ya sabrá más o menos, de que tamaño será el problema que tendrá la entidad ante la falta de agua para satisfacer el consumo humano.
Así que habrá que incrementar no nada más la búsqueda y explotación de pozos, sino arreciar la campaña sobre la cultura del cuidado de agua a la de ya.
La noticia sobre el particular, anunciada por Andrés Manuel López Obrador elimina las banderas principales de Samuel García cantadas a los cuatro vientos.
Y, que además de ser consideradas como promocionales, corta de tajo toda pretensión sobre los proyectos de Monterrey VI y del agua potosina.
Así que ojo, porque los focos rojos con relación de los apoyos esperados por la federación ante la sequía, ahora sí que se hicieron de agua.
Pero ante el descarte de las principales opciones para traer agua a Nuevo León y la prolongada intención de terminar la presa Libertad urge anticipar acciones.
Sobre todo, cuando es incalculable la cantidad de agua que puedan aportar los pozos y menos, la vida de estos y que ha ido quedando al descubierto conforme a su uso.
Por lo que la única esperanza para el abasto de agua podría estar en el cielo mismo, con el bombardeo de las nubes, porque no hay peor lucha que la que no se hace
Y, que en el caso de Nuevo León no sería la primera vez que se hace y menos que haya requerido hasta la presencia de danzantes para hacer llover. Quién le entra-
Y, como la esperanza y la fe no tienen límites, en eso de la búsqueda de agua para Nuevo León la Iglesia y grupos diversos pondrán su granito de arena.
De modo que, las autoridades católicas de Nuevo León ya programaron una misa en la Presa de la Boca para rogar al creador por la falta de agua en la entidad.
Amén de quienes harán lo propio para encabezar hasta una caravana desde el municipio de Guadalupe a la Presa misma, para pedir por el vital líquido.
El anuncio de Hernán Villarreal en base a las mesas de trabajo sobre la construcción del Metro elevado en su línea cinco, dese luego causará roncha.
La noticia por lo que se ve, trae amplios sectores de los ''beneficiados'' con la obra, divididos en su tramo, aunque al final de poco o nada serviría la oposición.
Sobre todo, porque al tratarse de un proyecto estatal no habría autoridad superior jerárquica, que hasta en cierta forma pudiera influir en la toma de decisiones.
Dicho en otras palabras, las mesas de trabajo y lo que ahí se diga, puede ser un termómetro para considerar la opinión de la gente, aunque no sea definitivo.
Por lo que quienes ya se dieron cita en las mesas de trabajo ya plantean toda clase de escenarios ante el proceder de la autoridad, que da formalidad a la consulta.
De ahí que habría que ver hasta dónde llega e influye la presencia de diputadas locales como Anita González, Alhina Vargas y Sandra Pámanes por ejemplo.
Por que los picos altos marcados por la Pandemia, los brotes de inseguridad en el Nuevo Nuevo León hacen recordar lo que pasaba en el Viejo Nuevo León.
Y, la verdad el asunto le pone los pelos de punta a más de tres, sobre todo cuando se sabe que la inseguridad no se terminará de la noche a la mañana.
Vaya ni en un abrir y cerrar de ojos será eso posible, porque ''no son enchiladas'' y porque tampoco podrán ser resueltas con la presencia de un Súperman.
El asunto es más que delicado, porque la inseguridad sigue en franca escalada y no conoce fronteras, retando la Seguridad en todos sus sentidos.
Por lo que ni las inversiones, ni las patrullas, ni la presencia de efectivos de la Guardia Nacional, ni de Militares en NL ha bajado sus cifras.
Al contrario, se multiplican las acciones violentas, alcanzan inocentes pese a lo que se diga, niños, mujeres, municipios y a cualquier hora y lugar.
Así que ojo, porque como en la Pandemia se requieren protocolos o bien, como en el pasado en que se lanzaron recomendaciones de cuidado para el respetable.