Al parecer, los panistas se dijeron que "a lo hecho, pecho" y siguieron trabajando en conjunto con Adrián y achacando el incumplimiento a las presiones internas del PRI.
El punto es que, con miras a 2027, las negociaciones para que Acción Nacional apoye a Adrián, al parecer incluyen que el candidato a la alcaldía regia pertenezca al blanquiazul y es precisamente en este punto en el cual parece que, una vez más Adrián no quiere cumplir, o que Cienfuegos le está tendiendo la cama.
Al menos eso se puede deducir del hecho de que Lorena de la Garza, quien es apoyada por Cienfuegos, se haya inscrito como aspirante ciudadana en el PAN a la alcaldía de Monterrey. Si ese fuera el único caso se podría pensar en que el grupo de Cienfuegos le está poniendo obstáculos a Adrián en su camino a la candidatura a la gubernatura del estado.
Pero sucede que Marcelo Segovia, un muy cercano colaborador del alcalde regiomontano, también se inscribió en el PAN para contender por el mismo puesto que Lorena, lo que puede hacernos pensar que Adrián está impulsando a su colaborador con el fin de no cumplir sus acuerdos.
En cualquier caso, el punto es que, como Acción Nacional no tiene precandidatos de peso a la gubernatura, al parecer el PRI, o Adrián, están aprovechando la situación para hacer su voluntad y orillar a los panistas a aceptar las condiciones que más le favorecen al tricolor.
En caso de que el PAN acepte las condiciones que le están imponiendo, no debería sorprender a nadie que Adrián no llegue al Palacio de Cantera, ya que, visto lo visto, el PAN pudiera asumir una postura similar a la de Adrián y sus compañeros de partido y aceptar, de dientes para afuera, las condiciones del tricolor y posteriormente, jugar su propio juego. Al fin de cuentas, a los grupos panistas no les interesa, ni les conviene, tener un jefe político, menos uno que quiere centralizar el mando.
Así es que, sea estrategia personal del alcalde, o postura de sus correligionarios, el asunto podría no salirles tan bien como ellos piensan y quedarse como el perro de las dos tortas.
Habrá que ver cómo se desarrolla el proceso y esperar la definición de la candidatura de Monterrey, que es el signo más importante de la forma que tomen los acuerdos para que el llamado PRIAN vaya como uno solo a la elección de 2027.
Si no se cumplen los acuerdos que han trascendido, lo más probable es que el triunfo no acompañe a esta coalición y el favorecido sea otro, porque, aunque parezca que no lo entienden, son los priístas en general y Adrián en particular, quienes más pueden salir perdiendo.