"2026: Año de Margarita Maza Parada"

El Congreso y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declararon 2026 como el Año de Margarita Maza Parada, al conmemorarse el bicentenario de su nacimiento.

Este 2026 tendremos el honor de revalorar la vida y obra de una mujer históricamente relegada a un papel secundario, a pesar de su participación clave en el turbulento Siglo XIX, cuando el pueblo empezó a cobrar conciencia sobre la construcción de México como una República libre, soberana e independiente.

La declaratoria "2026: Año de Margarita Maza Parada", aprobada por el Congreso de la Unión y decretada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el Diario Oficial de la Federación, implica que en toda documentación oficial de los gobiernos federal, estatal y municipal se inscriba dicha frase, además conmemorar el Bicentenario de su Natalicio y reivindicar su legado.

Si bien gran parte de la memoria popular la recuerdan nada más como la esposa del presidente Benito Pablo Juárez García, nuestro Benemérito de las Américas, cronistas e historiadores señalan que su participación histórica fue mucho más sacrificada, compleja y significativa.

No solamente fue la compañera de vida del Presidente Juárez, sino la solidaria compañera de lucha por las causas del pueblo, con activa y decisiva presencia en la Revolución de Ayutla, en la Guerra de Reforma y contra la Intervención Francesa, así como en la consolidación del Estado laico al dar consejo emocional, apoyo político y respaldo diplomático en tiempos cuando cada paso podría significar la victoria o el colapso del proyecto republicano.

Algunos historiadores la describen como una columna vertebral de la resistencia liberal, ya que tuvo la capacidad de tender alianzas, sostener redes de apoyo y mostrar solidez emocional, la cual resultó indispensable para la causa republicana del México independiente, pero desagarrado por conflictos internos, amenazas externas y la invasión napoleónica.

Margarita Eustaquia Maza Parada nació en Oaxaca el 29 de marzo de 1826, hija de Petra Parada Singüenza y de padre desconocido, siendo adoptada por el agricultor genovés Antonio Maza. Años antes de su nacimiento, en la familia Maza-Parada trabajó como criada y cocinera Josefa Juárez García, hermana de Benito, a quien le conseguiría un empleo y a recibir educación, tras quedar huérfano y llegar a los doce años de edad de San Pablo Guelatao.

En plena adolescencia cuando cursaba sus estudios, Margarita aceptó la propuesta de Juárez y el 31 de octubre de 1843 se casó con él. Entonces Juárez tenía 37 años y Margarita 17. Tuvieron 14 hijos, dos de ellos que Juárez procreó en relaciones anteriores. Cinco murieron -tres mujeres y dos varones- en edad infantil y nueve llegaron a la edad adulta y todos tuvieron descendencia. El único varón sobreviviente falleció en 1912 y fue gobernador de Oaxaca. 

Formaron un inusual matrimonio mixto, ya que no se observaba a menudo que "una mujer nativa blanca fuera conquistada por un indio (aunque abogado) de origen zapoteca", según el historiador Enrique Krauze Kleinbort. A pesar de los veinte años de diferencia entre ambos, de la posición social y de sus distintos orígenes, Margarita admiraba a Benito y siempre lo apoyó, aun cuando su revolucionarias ideas liberales no fueran acordes a su tiempo.

Margarita vivió momentos difíciles cuando Juárez fue desterrado del país por negarse a apoyar al dictador Santa Anna. Se quedó sola con seis hijos y al ser también perseguida se refugió en varios poblados. Tejió ropa y estableció un expendio de pan en Etla, Oaxaca, para mantener a sus hijos y enviar dinero e información a La Habana y a Nuevo Orleans, donde estuvo su marido.

Cuando Juárez llegó a la Presidencia electo por voto popular y promulgó las Leyes de Reforma, mediante las cuales separó a la Iglesia del Estado, al limitar el poder del clero, confiscar sus propiedades (entre ellas hospitales y asilos) y exclaustrar a las monjas, los grupos conservadores recurrieron a las potencias europeas y provocaron que Francia invadiera a México.

En ese periodo de persecución del gobierno imperialista de Maximiliano, Juárez volvió a separarse de Margarita, quien junto con sus hijas organizó actividades para recaudar fondos a la causa republicana. Al ser descubierta huyó a Estados Unidos para refugiarse en Nueva York, aunque al final se ocultaría en Washington. A su paso por Monterrey, en 1864, fue atendida por el doctor José Eleuterio González "Gonzalitos", ahora nuestro Benemérito de Nuevo León, durante el parto de José Antonio Juárez y Maza, el último de sus hijos.    

Margarita Maza Parada es ejemplo de lucha como mujer, esposa y madre a lo largo de sus 44 años de vida y debemos reconocerla más allá de su vínculo matrimonial con Juárez, sino por sus contribuciones como activista liberal y republicana en la construcción y la transformación de nuestro México.