La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo una reunión con el Consejo Nacional de Inversiones para dar seguimiento al llamado Plan México, encuentro al que asistieron integrantes de la iniciativa privada, entre ellos el magnate Carlos Slim.
A través de redes sociales, la mandataria federal informó sobre el encuentro con el organismo encargado de impulsar proyectos de inversión en el país.
El encuentro forma parte del mecanismo de diálogo permanente entre el gobierno federal y el sector empresarial para impulsar el crecimiento económico y fortalecer la llegada de capitales al país.
Como antecedente, el pasado 3 de diciembre la presidenta sostuvo una reunión privada en Palacio Nacional con los empresarios de los principales consorcios del país y miembros de su gabinete, donde se abordaron temas económicos y se planteó la creación de un nuevo consejo enfocado en la promoción de inversiones.
Entre los asistentes estuvieron el presidente de Grupo Carso, la secretaria de Gobernación, Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización; así como Francisco Cervantes, expresidente del CCE, así como diversos empresarios.
Sobre la reforma electoral, la presidenta advirtió que la iniciativa no debe ser motivo de ruptura.
"Hoy (miércoles) esta transformación institucional no debe entenderse como ruptura, sino como continuidad histórica del constitucionalismo mexicano. Reformar la Constitución en materia electoral es perfeccionarla, no sustituirla; es ajustar sus mecanismos a los desafíos contemporáneos: altos costos, complejidad administrativa, riesgos de financiamiento, duplicidad de funciones y exigencias de mayor participación ciudadana", señala el texto.
Puntualizó que el camino por consolidar la democracia en México, ha sido largo, por lo que ahora se busca "evolucionar" y fortalecer la confianza ciudadana.
Dijo que el poder legislativo se ha desvirtuado con las candidaturas plurinominales; "que son designadas por las cúpulas partidistas".
Argumentó que en un país con tanto rezago social, resulta necesario reducir los costos electorales: "No puede haber gobierno rico, con pueblo pobre".