Solicita FAD Parlamento Abierto para reforma electoral

El Frente Amplio Democrático pide al Senado un Parlamento Abierto para discutir la reforma electoral de manera plural e incluyente.

Una comitiva del Frente Amplio Democrático (FAD) fue recibida en el Senado de la República por la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, a quien le solicitó formalmente un Parlamento Abierto para discutir la reforma electoral que propone el gobierno.

Durante el encuentro, las y los integrantes del FAD subrayaron la importancia de que cualquier modificación en materia electoral sea discutida mediante un proceso abierto, plural y transparente, que incorpore la participación de especialistas, académicos y ciudadanía interesada.

La solicitud plantea la necesidad de habilitar espacios amplios de deliberación pública que permitan analizar las distintas propuestas e iniciativas en materia electoral. El Frente destacó que los cambios en las reglas democráticas "deben construirse con diálogo, inclusión y consensos amplios".

El documento entregado enfatiza que las reformas electorales impactan de manera directa en la representación política, la confianza institucional y la estabilidad democrática. Por ello, se insiste en la relevancia de privilegiar la apertura, la escucha activa y la participación social.

En la reunión, se le hizo entrega a la senadora Castillo Juárez del manifiesto fundacional del Frente, que reitera su llamado a evitar cualquier regresión en los principios democráticos, defender las libertades públicas y fortalecer los equilibrios institucionales mediante mecanismos de diálogo.

En representación del Frente, Angélica de la Peña destacó que el Parlamento Abierto constituye una vía democrática indispensable para enriquecer el debate público. Señaló que abrir la discusión fortalece la legitimidad de las decisiones legislativas y permite construir confianza entre instituciones y ciudadanía.

Emilio Rabasa, también integrante del FAD, señaló que cualquier reforma al hábitat electoral debe construirse con el concurso y consenso de todas y todos, dado que sus efectos alcanzan a la totalidad de la vida democrática del país. 

Advirtió que una reforma impulsada únicamente por una fuerza política resta legitimidad, particularmente en momentos álgidos como los que vive la República. Subrayó que los cambios en las reglas electorales deben fortalecer la confianza pública y no profundizar divisiones. 

En ese sentido, enfatizó la necesidad de una apertura general, amplia y genuina, que garantice deliberación plural, participación social y diálogo incluyente.