CIUDAD DE MÉXICO, julio 21 (EL UNIVERSAL).- El Senado de la República analiza una reforma que busca evitar el abandono institucional de miles de migrantes mexicanos, incluidos menores, que son deportados o retornados de Estados Unidos y que llegan a la frontera mexicana sin documentos, sin recursos y expuestos al crimen organizado.
La iniciativa establece que cuando el Instituto Nacional de Migración (INM) reciba en puntos fronterizos a personas mexicanas repatriadas, personas mexicanas en retorno o personas extranjeras readmitidas por el Estado mexicano, deberá integrar una constancia de recepción y canalización segura.
"Significa que ninguna persona sea dejada en una carretera, terminal de transporte, puente internacional, zona despoblada o espacio público sin posibilidad razonable de traslado, comunicación o recepción segura, especialmente cuando existan condiciones de riesgo para su vida, integridad, libertad, salud o seguridad", argumenta la iniciativa impulsada por la senadora por Morena, Olga Patricia Sosa.
Se señala que la constancia tendrá por objeto documentar la recepción de la persona, identificar riesgos inmediatos y dejar registro de la autoridad, institución, persona o lugar al que será canalizada.
Dicha constancia deberá incluir nombre, nacionalidad y datos de identificación disponibles de la persona recibida; fecha, autoridad o instancia que efectuó la entrega, cuando exista, manifestación de la persona sobre su lugar de destino o red de apoyo, tratándose de personas adultas.
Asimismo, identificación preliminar de condiciones de riesgo que requieran canalización a una autoridad competente; autoridad, institución, albergue, persona o lugar de destino al que será canalizada; medio de traslado o forma de salida del punto de recepción.
Antes de concluir su intervención, el Instituto deberá verificar que la persona cuente con un destino identificado o haya sido canalizada a una autoridad o institución competente cuando existan condiciones de riesgo para su vida, integridad, libertad, salud o seguridad.
Se destaca que en 2025 se registraron alrededor de 160 mil devoluciones de mexicanas y mexicanos desde Estados Unidos; si bien esta cifra fue menor que los 206 mil eventos de 2024 y los 215 mil de 2023, el fenómeno sigue siendo estructural y exige capacidades permanentes de recepción y reintegración.
El Gobierno Federal informó que, entre octubre de 2024 y junio de 2025, los Oficiales de Protección a la Infancia brindaron atención y protección a 35 mil 146 niñas, niños y adolescentes migrantes extranjeros, de los cuales 33 mil 108 viajaban acompañados y 2 mil 38 no acompañados; además, atendieron a 5 mil 968 niñas, niños y adolescentes mexicanos repatriados no acompañados.
Estas cifras muestran que la frontera no sólo recibe personas adultas en retorno, sino niñas, niños y adolescentes expuestos a separación familiar, violencia, explotación, trata de personas, reclutamiento delictivo, abandono, enfermedades, barreras lingüísticas y ausencia de documentos.
"Cuando una persona llega a territorio mexicano como resultado de una repatriación, retorno o readmisión, el Estado no recibe únicamente un dato estadístico o un expediente administrativo; recibe a una persona con historia, necesidades y posibles riesgos".
"Puede tratarse de alguien que no cuenta con documentos, que carece de red familiar, que requiere medicamentos, que no tiene un lugar seguro al cual dirigirse o que se encuentra expuesto a violencia, explotación o reclutamiento delictivo. Frente a ello, la autoridad no debe concluir su intervención sin dejar constancia de lo ocurrido y sin verificar una ruta mínima de canalización segura".
Se señala que la constancia tendrá por objeto documentar la recepción de la persona.
Senado analiza reforma sobre migración
Se señala que la constancia tendrá por objeto documentar la recepción de la persona.