Ciudad de México / El Universal Impulsar la productividad no sólo acelera el crecimiento del país, sino que también es un mecanismo de mediano y largo plazo para tener una economía de baja inflación, advierte José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic). "Las economías que son altamente eficientes en el uso de los insumos y que son capaces de generar un alto valor agregado tienen mayor éxito para aumentar su productividad y, por lo tanto, tener costos bajos o, al menos, controlarlos", explica. En el mediano y largo plazo, el mejor mecanismo para controlar la inflación es tener una alta productividad, dice, ya que la política monetaria es un mecanismo que busca combatir el alza de precios, pero a corto plazo, a partir de mecanismos restrictivos. La evidencia de México muestra que la ausencia de una alta productividad es justamente lo que ha implicado que el control de la inflación se recargue de manera excesiva sobre la política monetaria, agrega. "Se ha dejado todo en el terreno del banco central para controlar la inflación, y propiamente no se ha hecho la tarea de garantizar que, por otro lado, la economía tenga elementos de alta productividad que se complementen con la política monetaria para mantener la estabilidad en precios".
NUEVA REALIDAD
De la Cruz considera que lo primero que se debe hacer para impulsar la productividad en el país es reconocer que el modelo económico en los últimos 30 años no ha funcionado como debería. "Necesitamos trabajar en una forma nueva de emprendimiento, en donde la pequeña empresa no sea de subsistencia, sino que sea de mayor desarrollo tecnológico. Tendríamos que llevar el modelo económico hacia un esquema de mayor inclusión social, pero con bases productivas del siglo XXI". En su opinión, en estos momentos se están transformando las grandes cadenas de valor que primero se dislocaron con la aparición del Covid-19, luego con el conflicto entre Estados Unidos y China, y ahora con la guerra entre Ucrania y Rusia. "El área de oportunidad que tiene México es pasar de ser un país exportador de maquila a un exportador de valor agregado en manufacturas; ahí se tiene la posibilidad de encadenar pequeñas y medianas empresas, pero evidentemente se requiere que tengan valor agregado". Entendiendo la nueva realidad, De la Cruz ve necesario definir objetivos en la política industrial, así como revisar lo que no ha funcionado en materia de productividad. "Eso nos da el tercer punto, a qué sectores estratégicos debemos dirigir las inversiones".
QUEDARÁ AMLO SIN REMANENTE DE BANXICO ESTE AÑO, ANALISTAS
Hay pocas posibilidades de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reciba este año un remanente del Banco de México (Banxico) por las operaciones que realizó en 2021, coinciden analistas. Los expertos consultados por EL UNIVERSAL anticiparon que, debido a que la mayor parte del año pasado el tipo de cambio no se depreció tanto frente al dólar, es probable que al banco central no le sobre nada de las utilidades, si es que tuvo, para compartir con el gobierno federal, como marca la ley en esos casos. De ser así, de nuevo el gobierno de López Obrador se quedaría sin esos ingresos extraordinarios, que servirían para reducir la deuda pública y mejorar la posición financiera del gobierno federal, como lo establece la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. Sin embargo, el tema genera interés, luego de la llegada de Victoria Rodríguez Ceja como gobernadora del banco central a partir de 2022. “Rodríguez y el resto de la Junta de Gobierno de Banxico tendrán que lidiar con otra decisión importante antes de fines de abril, a saber, si el banco obtuvo ganancias lo suficientemente grandes en el curso de sus operaciones en 2021 para compartirlas”, dijo el economista en jefe de UBS Asesores Latinoamérica, Rafael de la Fuente. Recordó que hace poco escribió un reporte en el cual establecía que una transferencia, si se declara, consumiría el colchón de capital de Banxico y podría cuestionar la independencia del órgano colegiado. Sin embargo, la decisión de no transferir reafirmaría la independencia de Banxico, matizó. “De haber algún remanente, sería pequeño, pero simbólico”, afirmó. Por separado, la economista en jefe de Finamex, Jessica Roldán, estimó que es muy bajo ese escenario, casi de cero, dado el comportamiento bastante estable del peso frente al dólar en 2021. Refirió que un remanente significativo se da cuando hay depreciaciones importantes del tipo de cambio, y eso no se vio el año pasado. “Parece que no habrá remanentes este año, habrá que revisar los estados financieros de Banxico”, dijo por su parte el economista en jefe del Banco Ve por Más, Alejandro Saldaña. La razón es que la paridad pesodólar tuvo una ligera depreciación menor a 3%, coincidieron ambos analistas.