Procesan a exdirector de Pemex por golpear a su esposa

La Fiscalía General del Estado de Morelos obtuvo prisión preventiva para el exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, al demostrar el riesgo que representa para su esposa, la ingeniera cubana María Felicia Jiménez Lavie, a quien golpeó en una casa de fin de semana del Club Country del municipio de Emiliano Zapata, en marzo pasado.

La agresión física quedó grabada en video, y en las imágenes se ve a una menor de edad salir corriendo de la sala mientras su padre golpea con extrema violencia a su madre.

Los abogados de Rodríguez Padilla solicitaron el arraigo domiciliario y recurrieron al principio de excepcionalidad porque se trata de un hombre de 69 años y enfermo de un tumor maligno en la próstata.

"Sabemos que al tener esa edad merece la posibilidad de una medida cautelar diferente a la prisión preventiva, como podría ser el arraigo domiciliario bajo protesta de que cumplirá con todos los requerimientos que se le formulen", esgrimió su abogado Víctor Manuel Solís Buitrón, de la firma SBA abogados.

Pero la juez de Control adscrita a la Ciudad Judicial de Morelos, Consuelo Adriana Carrera, fue implacable y expuso que el principio de excepcionalidad aplica para las personas con 70 años, y el exdirector de Pemex no tiene domicilio en Morelos y por los hechos narrados por el Ministerio Público del Centro de Justicia de Mujeres en el estado, significa un riesgo para su esposa y la hija de ambos.

Las agresiones

El equipo de la fiscalía relató dos episodios violentos protagonizados por Víctor Rodríguez contra María Felicia, el primero ocurrido en junio de 2022, tres años después de casarse en la alcaldía de Coyoacán, en 2019.

En esa fecha ocupaban una casa en el poblado de Chamilpa, norte de Cuernavaca, donde cerca de las 19 horas, tras una discusión, el exdirector de Pemex clavó un bolígrafo en el brazo izquierdo de su mujer. Ella tomó a su hija e intentó abandonarlo, pero se detuvo porque él le advirtió que la denunciaría por la sustracción de la menor y bastaría con una llamada telefónica para que fuera deportada a Cuba: "así que bájale, cámbiate y acuéstate a dormir", le ordenó.

El segundo ataque violento ocurrió en marzo pasado, en una casa que habitaron en el fraccionamiento Paraíso Country Club del municipio de Emiliano Zapata, por la pandemia del Covid 19. Ahí, cerca de las 10 de la mañana, María Felicia recibió una llamada telefónica y supo de una relación sentimental que sostenía su esposo con una secretaria. Siguió trabajando en su computadora, pero horas más tarde lo cuestionó sobre la relación extramarital con base en los mensajes.

En respuesta, el exfuncionario le arrebató el móvil y la llamó loca por creer en todo. Ahí comenzaron los golpes, jalones de cabello, sometimiento contra un sillón, todo frente a su hija que corrió a resguardarse.

En el video proyectado en la pantalla de la sala judicial número dos, se ve cuando el hombre golpea las costillas de su mujer, luego la somete de las manos, la tira de los cabellos y la arroja al suelo en repetidas ocasiones.