Incinera FGR más de 10 toneladas de precursores químicos asegurados

La FGR destruyó 10 toneladas de precursores químicos y metanfetamina asegurados en Guerrero, incluidos materiales de un laboratorio clandestino

La Fiscalía General de la República (FGR) destruyó mediante incineración diez toneladas de precursores y sustancias químicas asegurados en cateos ejecutados en tres domicilios del estado de Guerrero, uno de los cuales albergaba un laboratorio clandestino, por elementos de la Policía Federal Ministerial y del Ejército.

En las instalaciones de una empresa especializada ubicada en el Estado de México, personal del Órgano Interno de Control y de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), de la FGR, supervisaron la inhabilitación de cuatro toneladas 202 kilos 867 gramos 500 miligramos de acetato de plomo, ácido tartárico, ácido fenilacético, hidróxido de sodio y peróxido de dicumilo.

Asimismo, cinco mil 733 litros 310 mililitros de acetona, ácido clorhídrico, ácido mercaptoacético, etanol, fenil-2-propanona, metilamina, mezcla de acetona con metanfetamina, mezcla de tolueno con metanfetamina, n-metilformamida y tolueno, entre otras sustancias utilizadas por los grupos criminales para elaborar drogas sintéticas.

Además, se destruyeron mil 124 litros 990 mililitros de metanfetamina líquida y siete kilos 600 gramos de metanfetamina sólida.

La FGR informó que la destrucción de los estupefacientes se realizó previas diligencias realizadas por el Ministerio Público Federal, peritos especializados en química y fotografía forense de la Agencia de Investigación Criminal, en presencia del Órgano Interno de Control (OIC) para dar certeza del tipo y peso del narcótico y precursores químicos destruidos.

Los aseguramientos fueron posibles con base en las labores entre el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, específicamente la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Agencia de Investigación Criminal (AIC), de la FGR, así como autoridades estatales, señaló la FGR.

Autoridades indicaron que la destrucción será documentada y certificada para garantizar transparencia y cumplir con los protocolos internacionales sobre manejo de sustancias químicas peligrosas.