Dictan prisión preventiva conductor y despachador del Interoceánico

Dos trabajadores del Tren Interoceánico siniestrado en Oaxaca fueron vinculados a proceso y enviados a prisión preventiva por homicidio y lesiones culposas

Felipe de Jesús Díaz Gómez y Ricardo Mendoza Cerón, conductor y jefe de despachadores del Tren Interoceánico siniestrado en Oaxaca, respectivamente, fueron vinculados a proceso por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, informaron fuentes judiciales.

Además, la jueza de control Diana Isabel Ivens Cruz, del Centro de Justicia Penal Federal, con residencia en Cintalapa, Chiapas, les dictó prisión preventiva en audiencia inicial, por lo que ambos fueron ingresados al penal estatal "El Amate", ubicado en Cintalapa, desde donde llevarán su proceso penal.

Durante la diligencia, el Ministerio Público del caso presentó los datos de prueba que la jueza Ivens Cruz determinó suficientes para procesar a Felipe de Jesús Díaz Gómez y Ricardo Mendoza Cerón, acusados por la Fiscalía General de la República (FGR) de no accionar la válvula de freno de emergencia para detener el ferrocarril, que era conducido a exceso de velocidad por el maquinista Emilio Erasmo Canteros Méndez, indicaron las fuentes consultadas.

De ser declarados culpables por un juez, los tres imputados por el descarrilamiento del tren interoceánico en Oaxaca, dos de los cuales ya están detenidos, podrían alcanzar una pena de 5 a 20 años de cárcel por homicidio culposo, así como la destitución del empleo, cargo o comisión e inhabilitación para obtener otros de la misma naturaleza. Además de otra pena que va de 3 a 6 años por el delito de lesiones culposas, según la orden de aprehensión que la jueza de control Diana Isabel Ivens Cruz, con sede en el Centro de Justicia Penal Federal de Cintalapa, Chiapas, giró el domingo pasado por este caso a solicitud de la FGR.

Las investigaciones de la FGR señalan que el accidente ocurrió debido a una presunta cadena de omisiones operativas y fallas en los protocolos de seguridad ferroviaria, lo que habría impedido una reacción oportuna para evitar el descarrilamiento, que dejó personas fallecidas y varios lesionados, además de daños materiales de consideración.En tanto, autoridades federales continúan con los peritajes técnicos para deslindar responsabilidades adicionales y determinar si hubo negligencia institucional o deficiencias en la capacitación del personal, mientras familiares de las víctimas han exigido justicia y la reparación integral del daño.

Cabe señalar que el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec es uno de los proyectos estratégicos del gobierno federal, por lo que el caso ha generado atención a nivel nacional y ha reavivado el debate sobre las condiciones de seguridad en la operación ferroviaria, así como la supervisión de las empresas y funcionarios responsables del funcionamiento de esta infraestructura.