El presidente Donald Trump revocó el texto base de la política climática que desde 2009 permitía regular las emisiones de gases de efecto invernadero, al considerar que carecía de fundamento legal y científico.
La medida elimina restricciones clave para sectores como la industria automotriz y forma parte de su giro a favor de los combustibles fósiles.
La decisión, que será impugnada en tribunales, ha generado fuerte rechazo de científicos y ambientalistas, quienes advierten que debilita la acción climática del principal emisor histórico de contaminantes. El caso podría derivar en una batalla judicial que llegue hasta la Corte Suprema.
El texto anulado, conocido como "Endangerment finding", fue adoptado en 2009 durante la administración de Barack Obama y establecía que seis gases de efecto invernadero, entre ellos el dióxido de carbono y el metano, representan un peligro para la salud pública. Esa determinación permitió a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) imponer límites y estándares más estrictos a industrias altamente contaminantes.
Con la revocación, la industria automotriz y otros sectores quedarían liberados de cumplir con normas más rigurosas en materia de emisiones, lo que, según el gobierno republicano, representará un ahorro estimado en 1,3 billones de dólares para los consumidores estadounidenses. Trump sostuvo que varias regulaciones eran impopulares y perjudiciales para la economía
La medida se suma a otras acciones emprendidas por el mandatario desde su regreso al poder en enero de 2025, como el impulso a la explotación de petróleo y carbón y la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París. Estas decisiones han sido criticadas por organizaciones ambientales que advierten sobre el impacto global del retroceso en la lucha contra el cambio climático.
Más de mil científicos firmaron recientemente una carta pública en la que subrayan que la evidencia sobre el cambio climático provocado por la actividad humana es cada vez más contundente. Mientras tanto, climatólogos recuerdan que 2025 ha sido uno de los años más cálidos registrados, con efectos visibles en fenómenos extremos tanto en Estados Unidos como en otras regiones del mundo.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que en México no hay operaciones conjuntas con agencias de Estados Unidos y reveló que no hay más permisos para agentes estadounidenses en México.
La jefa del Ejecutivo federal señaló que, si acaso, hay agencias de la Unión Americana comparten información de seguridad a nuestro país.
"No hay operaciones conjuntas, no hay; si acaso, hay información que se da por parte de una agencia de los Estados Unidos.
Por cierto, no hay más permisos. Lo único que hay de permisos a agentes de las distintas agencias es la renovación. Si alguien se va, pues entonces llega alguien que sustituye.
"Eso es muy importante porque hace poco salió que no sé qué agencia tenía históricamente más agentes en México que nunca antes. No es cierto eso", dijo en conferencia de prensa matutina.