La UNESCO advirtió sobre un deterioro sostenido de la libertad de expresión en el mundo, con un aumento significativo de la autocensura entre periodistas, que ya alcanza 63%, así como un descenso del Índice de Libertad de Expresión global.
El organismo documentó cientos de periodistas encarcelados y asesinados en los últimos años, con altos niveles de impunidad, lo que ha generado un clima de miedo, silenciamiento y restricción del ejercicio periodístico.El informe subraya que las mujeres periodistas enfrentan riesgos particulares, como el acoso en línea, la violencia de género y las amenazas físicas e institucionales, lo que busca excluirlas del espacio público.
Además, la violencia facilitada por la tecnología se ha convertido en una práctica recurrente, contribuyendo al aislamiento y la autocensura de las comunicadoras.
Asimismo, la UNESCO señaló que la persecución política, la presión del crimen organizado y la represión estatal han provocado un aumento del desplazamiento y exilio forzado de periodistas, especialmente en América Latina y el Caribe.
Este fenómeno ha debilitado la cobertura informativa en regiones enteras, creando vacíos de información y afectando la rendición de cuentas.
Finalmente, el organismo alertó que la expansión de leyes sobre ciberseguridad, delitos informáticos, difamación y seguridad nacional, aunque presentadas como medidas de protección, han sido utilizadas para limitar el periodismo y silenciar la disidencia.
A esto se suma la propagación del discurso de odio y la desinformación, que juntos forman un entorno hostil para la libertad de prensa y las instituciones democráticas.