Cae red de metanfetamina ligada a México y al Cártel de Sinaloa

Autoridades españolas localizaron 40 kilos de metanfetaminas en una base de una figura del personaje Popeye.

La Policía Nacional de España, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), desmanteló la mayor red de tráfico de metanfetamina detectada hasta ahora en Europa, una organización con conexiones directas en México y presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Como parte de la segunda fase del operativo internacional denominado "Saga", las autoridades detuvieron a nueve personas, entre ellas un supuesto enlace del Cártel de Sinaloa y un empresario del sector marmolero, señalado como pieza clave para el ingreso de la droga al continente europeo. 

La investigación confirmó que la metanfetamina era ocultada en bloques y piezas de mármol importadas desde México, los cuales ingresaban a puertos españoles a través de empresas fachada para evadir los controles aduaneros.

De acuerdo con las indagatorias, la red utilizaba negocios legalmente establecidos para recibir los cargamentos y, posteriormente, redistribuir la droga en distintos países de Europa. El empresario marmolero detenido habría sido el encargado de recibir los envíos y facilitar su traslado a otras células del grupo criminal.

La organización ya había sido identificada en 2024, cuando se realizó el mayor decomiso de metanfetamina en Europa, con el aseguramiento de mil 800 kilogramos de la droga. Ese mismo año, en julio, las autoridades interceptaron un envío fallido de 40 kilos de metanfetamina ocultos en la base de una estatua de mármol con la figura del personaje "Popeye", que tenía como destino la isla de Tenerife, en Canarias.

Además de la metanfetamina, los agentes encontraron 38 kilos de marihuana cuyo destino final era Finlandia, lo que evidenció la diversificación de rutas y mercados de la organización criminal. 

Durante los cateos, también fue localizado un búnker subterráneo en una nave industrial de Valencia, donde se ocultaban casi tres millones de euros en efectivo, presuntamente provenientes del lavado de dinero.Las investigaciones señalan que, tras los primeros golpes de las autoridades, algunos integrantes intentaron reorganizar la operación desde España y México, demostrando la capacidad de adaptación de la red. 

El grupo tenía presencia en ciudades clave como Madrid, Valencia, Alicante y Málaga, puntos estratégicos tanto para la recepción como para la redistribución de los estupefacientes.Las autoridades españolas y estadounidenses mantienen abiertas las investigaciones para identificar otros posibles vínculos internacionales y desarticular por completo esta estructura criminal que utilizó rutas comerciales legales para traficar droga desde México hacia Europa.

Las autoridades destacaron que el uso de mercancías legales como el mármol permitió a la organización operar durante años sin levantar sospechas inmediatas. Asimismo, subrayaron que la cooperación internacional fue clave para seguir la ruta del dinero y ubicar a los principales operadores de la red.