Al ser consultada sobre si la reforma electoral que prepara su gobierno incluirá mayores candados para impedir la intervención del crimen organizado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el eje central será reforzar la fiscalización, con el fin de evitar el uso de recursos de procedencia ilícita en las campañas.
Expresó su confianza en que los aliados de Morena, Partido Verde y PT, se sumarán a la iniciativa una vez que sea presentada formalmente al Congreso.
Durante su conferencia matutina en el Estado de México, la Mandataria subrayó que la fiscalización de los recursos es un elemento clave para garantizar elecciones limpias, y señaló que la autoridad electoral deberá actuar de manera oportuna cuando se detecte un mal uso del financiamiento o la entrada de dinero de origen ilegal.
Sheinbaum Pardo defendió los ejes de la reforma electoral, que —dijo— aún no está concluida, y rechazó las críticas anticipadas de la oposición.
La Presidenta recordó que la propuesta busca reducir los costos de las elecciones, modificar el esquema de representación proporcional para que no dependa de listas de las cúpulas partidistas, fortalecer la democracia participativa y ampliar la representación de los mexicanos en el exterior.
A su vez, aseguró que "México sigue siendo esperanza del mundo", declaró al destacar la elección judicial y la figura indígena de Hugo Aguilar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Al encabezar el Programa Pensión Mujeres Bienestar y Pensión Adultos Mayores en Tlalnepantla, Sheinbaum Pardo expresó que desde la Presidencia de la República se lucha por la justicia social porque "no se nos ha olvidado de dónde venimos".
Al señalar los 36 años del periodo neoliberal, la Mandataria federal mencionó a los expresidentes de México, desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, quienes recibieron abucheos y rechiflas por parte de los y las asistentes.