Buscan equilibrar agenda interna y tensión con EU

Tras un arranque marcado por la continuidad de la Cuarta Transformación, 2026 perfila el primer gran año de pruebas estructurales para la actual administración

Cuando Claudia Sheinbaum cruza el Salón Tesorería para encabezar su conferencia matutina, mantiene un tono pausado y técnico.

Sin estridencias, la mandataria conduce el gobierno federal en un escenario de alta presión interna y externa, y se consolida como una de las pocas líderes que ha logrado contener, sin confrontación directa, al presidente Donald Trump frente a amenazas arancelarias y presiones comerciales.

Tras un arranque marcado por la continuidad de la Cuarta Transformación, 2026 perfila el primer gran año de pruebas estructurales para su administración, con decisiones que impactarán el rumbo del sexenio y la elección intermedia de 2027.

En el plano internacional, la relación con Estados Unidos será el eje central. 

La eventual revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá coloca a México ante un margen de maniobra estrecho. Sectores como el automotriz, energético y agrícola podrían enfrentar tensiones si Washington recurre nuevamente a medidas unilaterales.

La presidenta ha reiterado que México defenderá los mecanismos establecidos en el acuerdo comercial y que cualquier diferencia se resolverá por la vía institucional.

En el ámbito interno, la consolidación del sistema de salud universal representa una promesa central de su proyecto. 

El gobierno busca garantizar atención médica y abasto de medicamentos en todo el país, pero enfrenta desafíos logísticos y de coordinación con entidades federativas.

El desempeño del sector salud será observado con atención, especialmente en regiones con mayores carencias, donde el desgaste político podría reflejarse en las urnas en 2027.