El incremento de aranceles de 5% hasta 50% a productos de países sin tratado comercial con México expandió el mercado ilegal para ingresar bienes evadiendo el pago mediante los decretos de frontera que exentan del impuesto, de acuerdo con fuentes del sector y abogados.
Los decretos permiten a diversos negocios como comercializadoras, restaurantes, hoteles y centros de salud, localizados en la frontera norte y sur, importar mercancías hechas en China, India, Corea del Sur y otras naciones sin pagar arancel o una tasa baja.
Sin embargo, la exención aplica para los bienes que se venden en la franja fronteriza con el fin de fomentar la actividad económica regional, compensar la competencia directa con mercados colindantes y asegurar el abasto de productos en zonas con dinámicas comerciales particulares.
Ante la falta de apego al Estado de derecho en el país, los negocios pueden abusar de esquemas e importar productos para exentar los aranceles que entraron en vigor el 1 de enero, para luego venderlos en cualquier parte del territorio nacional, expuso el socio de Santamarina y Steta, Juan Carlos Machorro.
"Las empresas están obligadas a consumir y vender estas mercancías exclusivamente en la franja o región fronteriza. Si esto se incumple, pues corren el riesgo de perder este beneficio, porque se les puede quitar el permiso", comentó el abogado durante una entrevista.
"Debido al riesgo de darle mal uso al permiso, se necesita mayor vigilancia y supervisión para confirmar que efectivamente el consumo y la enajenación de estas mercancías importadas, al amparo del decreto, exclusivamente ocurran en la franja fronteriza", dijo Machorro.
Los abusos de comercializadoras en la frontera se presentaron en años pasados, por lo que, de encontrarse nuevos evasores por el aumento de aranceles, se quitarán los permisos de importación, aseguró la Secretaría de Economía.
En 2025 la dependencia canceló 86 permisos fronterizos, ya que el SAT y la Agencia Nacional de Aduanas de México detectaron abusos.
Con las tarifas de 2026 ya se presentaron casos en que comercializadoras de la frontera contactan a negocios para ofrecerles importar productos y llevarlos a cualquier parte del país, lo que es ilegal, dijeron empresarios que pidieron el anonimato.
Esperan que el decreto por el que se establece el impuesto general de importación para la región fronteriza se extienda más allá de septiembre próximo, y la vigencia del correspondiente a la zona libre de Chetumal se prorrogó al 31 de diciembre del presente año.
Esos decretos limitan el número de productos a importar, pero, de acuerdo con las fuentes, pueden importarse artículos clasificados en 541 fracciones arancelarias como electrónicos, muebles, ropa, zapatos, así como equipos y partes elaboradas con acero, aluminio y madera.
El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), Octavio de la Torre, señaló que esta situación no debería ocurrir, porque significa impunidad y falta de inspección.
"Los esquemas de frontera, como cualquier otro programa o decreto, se pudieran mal utilizar, pero la autoridad tiene facultades para revisar e inspeccionar y ejercer este tipo de programas, el problema es que haya impunidad ante el abuso", indicó.
De la Torre dijo que la Concanaco-Servytur solicitó la extensión del decreto de zonas libres a las secretarías de Economía y de Hacienda.
China es el país sin tratado comercial con México de donde se importan más mercancías, cuyo valor fue de 120 mil millones de dólares entre enero y noviembre de 2025.
Le sigue Corea del Sur, con 21 mil millones de dólares, y en tercer lugar está Tailandia, al ingresar productos por 12 mil millones, según la información disponible en el Banco de México.
Analistas de Banamex calculan que el efecto de los mayores aranceles se manifestaría de manera gradual sobre los precios de las mercancías que se consumen en México, aunque prevén que el impacto será contrarrestado parcialmente por la apreciación del tipo de cambio, la relativamente baja inflación de precios al productor y el crecimiento económico modesto.