Aseguran migrantes que no se le debe temer a Trump

Muchos migrantes indocumentados siguen buscando trabajo en las esquinas de las ciudades estadounidenses.

A pesar de las advertencias de deportaciones masivas del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muchos migrantes indocumentados siguen buscando trabajo en las esquinas de las ciudades, enfrentándose a la fría mañana de enero con una mezcla de escepticismo y resistencia. 

Arturo Torres, un mexicano originario de Sonora, quien ha sido deportado en varias ocasiones, afirma con convicción: "Más tardan en echarme que en lo que me les regrese" y que "a quien se le debe de temer es a Dios, no a Trump".

Para él, las amenazas de deportación parecen más un juego psicológico que una amenaza real.

Desde las 5:00 de la mañana, Arturo y otros migrantes esperan pacientemente en una esquina de los suburbios, con la esperanza de que alguien los contrate para realizar algún trabajo en el país norteamericano. 

A pesar de la incertidumbre, Arturo se muestra optimista, explicando que, aunque en Estados Unidos también existe pobreza, prefiere ser pobre en ese país que en México, debido a las mejores oportunidades laborales y salariales.

José Méndez, un migrante hondureño que fue deportado en 2014 de Houston y regresó meses después para vivir y trabajar en Tucson, también se muestra escéptico ante las promesas de deportación de Trump.  "Mucha gente piensa que estar aquí es fácil, pero la vida en Estados Unidos es cara", comentó.