La Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados aprobó, con 22 votos a favor, siete en contra y dos abstenciones, el dictamen de la nueva Ley de la Guardia Nacional, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La iniciativa establece que esta corporación tendrá mando militar y quedará oficialmente bajo control de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La ley define a la Guardia como una fuerza de seguridad pública permanente, integrada por personal militar con formación policial y personal civil de apoyo. También se faculta a la Sedena a manejar información de inteligencia y realizar intervenciones telefónicas, lo que generó fuertes críticas de la oposición.PRI, PAN y MC votaron en contra al considerar que se institucionaliza la militarización del país.
Advirtieron que la nueva ley abre la puerta a abusos, operaciones encubiertas y vigilancia ciudadana, afectando derechos civiles.Por su parte, Morena y PT defendieron la reforma, argumentando que los propios gobernadores opositores piden apoyo del Ejército ante la inseguridad, por lo que consideraron contradictorias las críticas al mando militar.
Los legisladores de Morena señalaron que la reforma busca fortalecer a la Guardia Nacional con una estructura sólida, disciplina estricta y valores militares que garanticen resultados más eficaces frente a la delincuencia organizada.
Además, destacaron que la profesionalización del cuerpo mediante la experiencia de la Sedena permitirá una mejor coordinación en materia de seguridad pública.
Por otro lado, algunos analistas han advertido que esta reforma puede generar tensiones en el ámbito legal y constitucional, ya que contradice decisiones previas de la Suprema Corte de Justicia que limitaron la subordinación de cuerpos civiles al Ejército.
También alertan sobre el riesgo de que esta medida debilite el control civil sobre las fuerzas armadas.
La iniciativa aún debe pasar por el pleno de la Cámara de Diputados y el Senado, donde se espera un debate intenso.