La noche del 4 de mayo Giovanni fue arrestado afuera de su casa; la familia dice que la detención se debió a que no portaba cubrebocas, pero el informe policial homologado habla de una falta administrativa y que "agredió a golpes y verbalmente [a los policías], por tal razón, utilizó la fuerza para evitar que le quitara la pistola".
La saña de los agentes fue tal que le causaron "contusiones localizadas en ojo derecho y ojo izquierdo, pómulo izquierdo, tórax anterior, parrilla costal lado derecho, epigastrio, mesogastrio, múltiples contusiones", según el informe realizado por la CEDHJ.
Aunque el parte indica consumo de drogas y alcohol, esto no fue corroborado.
El joven fue encerrado en una celda; por la madrugada se sintió mal y lo llevaron a los Servicios Médicos Municipales, donde permaneció tres horas hasta que se ordenó su traslado a un hospital privado de Chapala.
Lo acompañaban dos paramédicos, dos policías y un especialista. No recibió atención. A las 12 horas el Ministerio Público recibió la notificación de que había muerto en los Servicios Médicos Municipales de Ixtlahuacán.
En el fraccionamiento Los Olivos, donde Giovanni vivía, los vecinos lo recuerdan como un joven tranquilo que compartía la casa con su tía y su hermano; hoy su hogar está vacío, sus familiares también se fueron tras denunciar públicamente lo ocurrido y acusar al alcalde, Eduardo Cervantes Aguilar, de tratar de acallarlos.