Afecta tercera ola más a niños

Los niños han resultado ser el sector con más daños colaterales y, en la tercera ola, están involucrados directamente al registrar un alza en los contagios

Pachuca, Hidalgo.- De considerarse uno de los grupos menos afectados por la pandemia de Covid-19, los niños han resultado ser el sector con más daños colaterales y, en la tercera ola, están involucrados directamente al registrar un alza en los contagios en Hidalgo, con un acumulado de mil 433 casos y seis defunciones.

Según las autoridades de la Secretaría de Salud del estado, la tercera ola ha presentado un cambio en el sector afectado, pues de ser el grupo en edad productiva el que registraba los mayores números de contagios, ahora ha pasado a los menores de edad.

El Covid-19 ha afectado en los últimos meses en Hidalgo a mil 433 niños y se tienen 680 casos sospechosos. Sin embargo, también ha ocasionado que seis menores hayan fallecido, según el corte del 10 de agosto.

De los menores contagiados, 50.6% han sido del sexo femenino, con 725 casos; mientras que 49.4%, masculinos, con 708 casos confirmados. De meses a cinco años de edad se han contagiado 228 niños; de seis a 11 años, 338, y de 12 a 17 años, 867.

Daños colaterales

Rafael Castelán, académico experto representante de Sociedad Civil en el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), aseguró que los menores han sufrido de manera directa e indirecta la pandemia.

Inicialmente se dijo que los niños y adolescentes no tenían mayor problema, debido a que el virus atacaba a la gente mayor, por lo que los menores quedaron prácticamente en el olvido.

Los adultos tuvieron que enfocarse en mantener sus trabajos y en el resguardo casero, mientras que, en los algunos casos donde había un enfermo, los niños se volvieron "invisibles" o bien se convirtieron en cuidadores.

"Nos tocó ver un caso en Ixmiquilpan, donde los niños y en especial las niñas formaban parte de este grupo de cuidadores y veíamos a niñas de 11 años en el rol de quien preparaba los alimentos", refirió el especialista.

Los infantes dejaron su entorno social en los colegios, sus amigos y sus actividades para estar en sus domicilios.

En el tema educativo, muchas familias no contaron con recursos para solventar las clases en línea. En el caso de los menores cuidadores, las familias en algunos casos no se preocuparon por la educación de los infantes.

"Ciertamente se acentuó la invisibilidad de las niñas, niños y adolescentes tras la idea equivocada de que es el sector menos vulnerable ante el virus. En consecuencia, el gobierno federal disminuyó la protección que debía ofrecer", explicó.

El académico enfatizó que, ligado al aspecto educativo, está velar por lo emocional, pues detalló que es primordial contar con una contención sicológica en los colegios y tener al menos un profesional de la salud mental en escuelas y planteles para cuando se regrese a clases: "Hay que pensar en planes integrales, sobre todo si se piensa en el retorno a las aulas".

En el caso de Hidalgo, Castelán indicó que también ha aumentado la orfandad, ya que en esta pandemia han perdido la vida más de 6 mil personas; la mayoría padres de familia.

Se estima que en el mes de abril 251 infantes y adolescentes quedaron en la orfandad. En 37 de los 84 municipios hay al menos un menor en esta situación a raíz de la pandemia.

Tercer ola de Covid contagia a Hadalucy de 5 años

El quinto cumpleaños de Hadalucy fue sin amigos ni familia; sólo sus padres la acompañaron ese día.

Unos globos, pastel y hamburguesas enmarcaron el aniversario que no dejaron pasar por alto, a pesar del Covid-19.

Ella es una de los más de mil niños que en Hidalgo han sido contagiados por el virus en esta tercera ola.

La ternurita, como le dice su familia, adquirió la enfermedad luego de que su mamá, Claudia Ruiz, se contagió en su trabajo.

La madre cuenta que al conocer de su enfermedad, su marido, Jonathan Plascencia, decidió apoyarla y quedarse con ella para cuidarla y que a la pequeña Hadalucy la cuidaran sus abuelos.

La familia relata que a la mamá le vinieron malestares fuertes y sus temores se hicieron realidad, pues poco después se contagió su esposo y su hija.

Refieren que en el ISSSTE les negaron la atención y la prueba PCR, debido a que el padre y la hija no registraron síntomas; ante ello tuvieron que recurrir a un laboratorio privado y un médico les confirmó positivo por la variante Delta.

Posteriormente, el médico les dijo que lo peor para la pequeña ya había pasado: tres días con fiebre y catarro leve; aunque recomendó que el resto lo pasaría confinada en espera de que la tormenta pasara y saliera negativa en otro test.

Durante su encierro, Claudia afirma que se dedicó a orar para que su familia saliera adelante, pero reconoce que la niña no lo pasó bien, pues aparte de la enfermedad, recién se habían mudado a su actual casa, lo cual fue más incómodo para Hadalucy.

"Fue muy complicado, preguntaba 'por qué no puedo salir o ver a mis abuelos' y sólo podía asomarse a la ventana, a lo que le contestaban que 'afuera hay un bichito que no nos dejaba salir'", relata la madre.

Hadalucy tuvo que pasar encerrada 12 días con sus padres, además de que previamente había pasado una semana confinada con sus abuelos. El día que Hadalucy salió del aislamiento, lo primero que hizo fue ir a los juegos de colores a correr y sentir la libertad que el virus le había arrebatado.

Hace un año, recuerda Claudia, aún tenía el hábito de levantarse temprano para ir a la escuela, pero con la pandemia su rutina acabó de la noche a la mañana y, cuando esto pasó, empezó a estar más irritable, incluso más retadora.

Hadalucy anhela volver a la escuela y la pregunta más constante que le hace a sus padres es: "¿Cuándo voy a regresar?, ¿cuándo voy a conocer a mis maestras?".