Será un 13 de junio, como aquel de hace ocho años, cuando fue despedido de España a dos días de iniciar el Mundial por ser anunciado por Real Madrid como su nuevo técnico, cuando ahora Julen Lopetegui ahora sí diriga en un Mundial. Será el segundo para Qatar.
Pero el primero ganado en el campo, sin la condición de anfitrión como en la edición anterior. Dos victorias en sus últimos quince partidos ante selecciones europeas (5 empates y ocho derrotas) resumen el periplo del combinado asiático que no ha ganado ninguno de los once partidos recientes que ha jugado fuera de su país.
Parte como cenicienta del cuarteto la selección de Catar, que pretende ampliar su experiencia, relanzar al equipo nacional y competir en un gran evento. "Miro al partido de Suiza con la idea de ser lo más competitivo posible contra un rival que creo que va a ser una de las grandes sorpresas del Mundial", opina el entrenador español. Y es que la selección de Suiza parte como favorita para este cara a cara del sábado en el estadio San Francisco Bay Arena.
El combinado helvético, que afronta la cita con veteranos legendarios, habituales de otras fases finales con componentes de una nueva generación, afronta su decimotercera presencia aunque desde Alemania 2006 es uno de los fijos en el cartel de cada edición.
Con los cuartos de final logrados tres veces, su techo, Suiza tiene una de las situaciones más curiosas en la historia del torneo y es que fue eliminada en Alemania 2006 sin haber recibido un solo gol.