La lesión de Raphinha fue la nota negativa del triunfo de Brasil sobre Haití. El extremo del Barcelona ha vivido un auténtico viacrucis de lesiones en la última temporada que suma un nuevo capítulo ahora en el Mundial 2026.
El 11 de la ´Seleção´ era uno de los mejores en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, cuando, al filo del descanso, se echó al césped. Enseguida sus compañeros fueron a ver qué le pasaba. Vinícius recorrió todo el ancho del campo para preocuparse por su compañero. Sustitución inmediata.
Ayer se sometió a pruebas médicas que constaron "una lesión muscular en la región posterior del muslo derecho".
El atacante de 29 años empezará "un tratamiento intensivo", de acuerdo con la Confederación Brasileña de Futbol (CBF). Solo volvería a estar disponible en unos eventuales octavos de final, según indicaron a EFE fuentes de su entorno.
De esta forma, se perdería seguro el último partido de la fase de grupos contra Escocia, el miércoles, en Miami; así como unos posibles dieciseisavos de final.
Este nuevo contratiempo se suma a otros que ha encadenado a lo largo del último curso con el conjunto azulgrana y la selección.
La concentración empezó el 27 de mayo en la sierra de Río de Janeiro. El internacional brasileño parecía estar en plenitud física y mental. Sin embargo, las alarmas saltaron una vez más.
Tras una actuación discreta en el debut contra Marruecos, se entrenó al margen el martes pasado por una ampolla en el pie.
Los días siguientes trabajó con aparente normalidad, hasta que de nuevo los dolores musculares reaparecieron contra Haití. Su cara de preocupación mientras se marchaba del campo lo dijo todo.