La prensa belga habla este lunes de "Balogun Gate", de "aroma a partido extraño" y de cómo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se ha quitado la máscara, tras la decisión del máximo organismo del futbol de suspender la expulsión al delantero estadounidense Florian Balogun para el partido contra Bélgica en los octavos del Mundial.
La información del diario The New York Times sobre la decisión de la FIFA de suspender la tarjeta roja que Balogun vio contra Bosnia y Herzegovina en el partido de dieciseisavos de final tras una llamada del presidente estadounidense, Donald Trump, a Infantino, abrió ayer las portadas de la prensa belga.
"Desde sus inicios, la FIFA ha afirmado vender imparcialidad. Al levantar la suspensión del máximo goleador de la selección estadounidense en vísperas del partido de octavos de final contra Bélgica, esta institución, no tan venerable, acaba de poner su imparcialidad en venta", escribe Frédéric Larsimont en el diario Le Soir.
El periodista, que titula su artículo "Balogun, Trump y la FIFA: el aroma de un partido extraño", señala que "el beneficiario no es un sustituto de Nueva Zelanda, Curazao ni Cabo Verde. Es el máximo goleador estadounidense en este Mundial. La principal arma ofensiva del país anfitrión".
"He oído que FIFA rima con mafia. Yo no iría tan lejos. Pero la verdad es que FIFA ya no rima con casi nada. La connivencia (si no otra cosa) entre el presidente de esta organización mundial (que acaba de perder toda credibilidad ante los verdaderos aficionados al futbol) y el inquilino de la Casa Blanca... ha llegado al colmo del absurdo, incluso de la vergüenza", comenta Vicente Langendries en la radiotelevisión pública francófona RTBF.
El comentarista vaticina que "el mundo del deporte (excepto Estados Unidos), y el futbol en particular, se uniría ayer en apoyo a los Diablos Rojos. Así, el juego sucio y repugnante no será recompensado. El anhelo de la nación estadounidense de ver a su futbol dominar el mundo será aplastado por los Diablos Rojos".
El TAS, única vía
La Federación Belga tan solo podrá recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), después de que la Comisión de Apelación considerase "inadmisible" su recurso sobre la suspensión de la sanción al estadounidense Folarin Balogun, al estimar que "no es parte en el procedimiento y, por lo tanto, carece de legitimación para recurrir la decisión".
La Federación Belga envió una carta a la FIFA para reclamar una "copia" de la misma y una explicación del proceso de anulación de la sanción automática de partidos por un período de prueba de un año".
La respuesta de la Comisión de Apelación es que considera ese escrito como un recurso y que es "inadmisible" por no ser parte Bélgica en el proceso.
"La solicitud fue declarada inadmisible por considerar que la RBFA no es parte en el procedimiento y, por lo tanto, carece de legitimación para recurrir la decisión", indicó en un comunicado, que especifica que el presidente de la Comisión de Apelación, el estadounidense, Neil Eggleston, "no participó en la decisión".
Por fortuna, horas más tardes Bélgica venció a Estados Unidos, y al menos no salió afectado por esa resolución.