El técnico más exitoso de la historia del futbol francés, Didier Deschamps, cierra su ciclo con Les Bleus con el partido que nadie quiere disputar, un encuentro por el tercer puesto del Mundial que se queda corto para las expectativas creadas, tras volver a caer ante su ´bestia negra´, la selección española.
Deschamps, una de las tres únicas personas que han ganado la Copa del Mundo como jugador y entrenador, junto con el brasileño Mario Lobo Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer, es el técnico que más partidos ha dirigido en la historia de los Mundiales, 26 a falta del encuentro de Miami del sábado.
Es, además, el que más partidos ha ganado (20 con solo 3 derrotas) y, junto al alemán Helmut Schön, los únicos que han clasificado a su selección al menos a cuartos de final durante cuatro Copas del Mundo consecutivas.
En 2012, se hizo cargo de una selección sin rumbo, a la que no logró darle estabilidad su excompañero de selección Laurent Blanc, y la dejará situada entre las cuatro mejores, con un título mundial y un subcampeonato, una Liga de las Naciones y un segundo puesto en una Eurocopa.
Como jugador o entrenador, ha participado en más de la mitad de los partidos que Francia ha ganado en Copas del Mundo y en las dos únicas ocasiones en que ha levantado el trofeo y, sin embargo, dejará la selección entre críticas.