Luka Modric y Jude Bellingham, pasado y presente madridista, vuelven a cruzar sus caminos, en esta ocasión en Dallas y con un Mundial por delante. Uno busca una despedida acorde con su carrera. El otro reafirmar su presente.
Inglaterra y Croacia se enfrentan en el AT&T de Dallas con el recuerdo del partido que ganó el conjunto de Zlatko Dalic en la prórroga de la semifinal del Mundial de Rusia 2018. Una herida que el conjunto que ahora entrena el alemán Thomas Tuchel quiere comenzar a cerrar.
Pero para Bellingham es más que eso. Es una ocasión para reencontrarse sobre un terreno de juego con un futbolista al que admira, al que consideró su mentor a su llegada al Real Madrid.
Cuando el británico arribó a Madrid, en junio de 2023, Modric ya había conquistado 23 títulos con el club blanco, incluidas 5 Copas de Europa. Bellingham idolatraba a Modric y se encontró en el vestuario con un jugador sencillo, dispuesto a ejercer de consejero en el complicado día a día de la entidad.
A Modric, por su parte, le sorprendió la rápida adaptación del centrocampista inglés, su rendimiento casi inmediato, algo inaudito sobre todo en los jugadores británicos que recalan en la Liga española. No escatimó elogios.
"Es increíble en cada entrenamiento y en cada partido. Su mentalidad ganadora es lo que más me impresionó, además de su inteligencia futbolística. Lo que más me sorprendió fue su mentalidad", destacó entonces el capitán croata.
Modric y Bellingham coincidieron sobre el terreno de juego, vestidos de blanco, en 83 partidos. 3 mil 578 minutos en los que demostraron sintonía y al Madrid no le fue mal. Conquistó un promedio de 2.6 puntos con los dos sobre el campo.