Subida a la ola de euforia que provocó la victoria frente Argelia en su debut en el Mundial 2026, la selección argentina se enfrenta el domingo en Dallas a Austria, con la posibilidad de sellar por adelantado su pase a dieciseisavos, en un partido que puede consagrar a Lionel Messi como máximo goleador histórico en solitario y jugador con más victorias.
Scaloni tiene a dos de los mejores delanteros del mundo, Lautaro Martínez, estrella del Inter campeón de Italia, y Julián Álvarez, que llegó a Estados Unidos envuelto en rumores sobre su salida del Atlético, con ofertas de Barcelona y Real Madrid.
Austria, revitalizada desde la llegada al banquillo del alemán Ralf Rangnick, no es un rival cómodo, porque hace de la presión su sello de identidad.
De vuelta a una Copa del Mundo tras 28 años, y después de ganar por 3-1 a Jordania en la apertura del grupo J, Austria está ante la gran oportunidad de pasar de la fase de grupos por primera vez desde España-82, cuando el sonrojo por el pacto de no agresión ante Alemania (0-0) fue el gran escándalo de ese Mundial.