Esa evolución ha abierto un nuevo debate dentro del sector: si el siguiente salto no está únicamente en hacer modelos más potentes, sino en integrarlos de forma más inteligente dentro de sistemas capaces de coordinar procesos completos. En ese contexto, Perplexity ha presentado Perplexity Computer, una nueva propuesta que apunta directamente a esa idea de integración total.
Perplexity Computer se define como un "trabajador digital" de propósito general. La idea es sencilla en su planteamiento, pero ambiciosa en alcance: el usuario describe un resultado deseado y el sistema se encarga de descomponerlo en tareas y subtareas, creando subagentes especializados que trabajan de forma coordinada. No hablamos únicamente de automatizar una acción concreta, sino de diseñar, ejecutar y supervisar procesos que pueden extenderse durante horas o incluso meses.
Desde el punto de vista técnico, el funcionamiento se apoya en una estructura que replica el entorno de trabajo humano. Perplexity Computer opera sobre una pila de software real: puede utilizar navegador, sistema de archivos, integraciones con herramientas externas y servicios conectados. Cuando surge un problema, el propio sistema genera nuevos subagentes para resolverlo, ya sea buscando información adicional, gestionando claves API, generando documentos o escribiendo código. La coordinación es automática y asíncrona, lo que permite al usuario delegar completamente el proceso o ejecutar múltiples instancias en paralelo.
Uno de los elementos más relevantes es su enfoque de orquestación multi-modelo. En lugar de depender de una única IA, Perplexity Computer utiliza Opus 4.6 como motor principal de razonamiento y delega tareas específicas en modelos considerados punteros en distintos ámbitos: Gemini para investigación profunda, Nano Banana para generación de imágenes, Veo 3.1 para vídeo, Grok para tareas ligeras y rápidas, y ChatGPT 5.2 para gestión de contexto amplio y búsquedas extensas. Esta arquitectura agnóstica permite adaptar el sistema a medida que evolucionan los modelos, manteniendo flexibilidad y control sobre el uso de recursos.
La diferencia frente a los agentes tradicionales radica precisamente en esa capacidad de coordinación. Mientras que un agente clásico ejecuta acciones concretas bajo demanda, Perplexity Computer plantea una estructura capaz de crear, supervisar y ajustar workflows completos. La memoria persistente y la ejecución en entornos aislados refuerzan la idea de un sistema diseñado para tareas complejas y prolongadas, más cercano a un entorno operativo que a un simple asistente conversacional.
Perplexity enmarca esta propuesta dentro de su evolución natural. Tras el desarrollo de su buscador basado en IA, el navegador Comet y el asistente integrado, la compañía refuerza ahora su estrategia model-agnostic, defendiendo que el futuro no pasa por un único modelo dominante, sino por la combinación inteligente de varios especializados. En ese contexto, la orquestación se convierte en el elemento central que articula capacidades dispersas en un sistema coherente.
Disponible inicialmente para los suscriptores Perplexity Max, Perplexity Computer representa una apuesta clara por ampliar el papel de la IA desde la respuesta puntual hasta la ejecución integral de trabajo digital. Más que una nueva interfaz, la propuesta sugiere una evolución en la forma en que entendemos el propio concepto de ordenador, donde la capa operativa deja de ser exclusivamente software tradicional y pasa a estar coordinada por inteligencia artificial de manera continua.