La Fiscalía de París ha ordenado, según Reuters, el registro de las oficinas que la red social X, propiedad de SpaceX después de que esta acabe de comprar a xAI, tiene en París (Francia), El registro, en curso, forma parte de una investigación que las autoridades francesas abrieron en enero de 2025 debido a las quejas sobre los algoritmos de la red y el contenido que recomienda a sus usuarios, así como por acusaciones relacionadas con la difusión de pornografía infantil y deepfakes.
La sección encargada de este registro es la Unidad de Cibercrimen de la Fiscalía, con la colaboración de Europol y de la unidad de ciberdelincuencia de la policía francesa. Además, según la Oficina del Fiscal, tanto Elon Musk como la antigua CEO de X, Linda Yaccarino, han sido llamados a declarar de manera voluntaria el próximo 20 de abril como parte de la investigación mencionada. Aparte de los dos, hay varios empleados más de la red citados en abril para declarar como testigos, aunque no ha trascendido su identidad.
Esta investigación tiene su origen en la denuncia de un diputado francés por la probabilidad de que la red social tenga un algoritmo sesgado, y de que haya manipulado un sistema de proceso de datos automatizado como parte de una colaboración con un grupo organizado.
Posteriormente, tras informes adicionales de que su chatbot de IA Grok negaba el Holocausto y difundía deepfakes de índole sexual, se amplió para incluir la supuesta complicidad de la red social en la expansión de imágenes pornográficas de menores y deepfakes sexualmente explícitos, así como la negación de la comisión de crímenes contra la humanidad.
Aparte de este registro, y de la investigación en curso, la Fiscalía de París también ha confirmado que dejará de publicar en X, y que a partir de ahora mantendrá sus comunicaciones únicamente en LinkedIn e Instagram. Además, pide a sus seguidores que se unan a otras redes sociales.
Por ahora, eso sí, han comunicado el estado de la investigación en X, con un mensaje que señala que «en esta fase, la investigación se basa en un enfoque constructivo, con el objetivo último de garantizar que la plataforma X cumpla con la legislación francesa, ya que opera en territorio nacional«.