Chromecast con Google TV o sin él

En qué se diferencian y cuál deberías comprarte.

Pueden llamarse casi igual y llegar a confundirse, pero ni son lo mismo ni ofrecen idénticas funciones: el Chromecast a secas y el Chromecast con Google TV están casi a años luz uno del otro. ¿Quieres saber qué puedes hacer con cada uno y cuál te conviene para el uso que vas a darle a tu televisor? Comparemos frente a frente ambos dispositivos estrella de Google.

Puede parecer un producto moderno, pero nada más lejos de la realidad: el Chromecast lleva entre nosotros desde 2013, año en el que Google sorprendió al universo tecnológico con un dispositivo que, una vez conectado a la tele, permitía enviar a la pantalla grande un sinfín de contenidos desde la pantalla pequeña. Dicho Chromecast evolucionó. Primero en versiones, después hacia un dispositivo avanzado que combinó la esencia del Chromecast con Android TV. Y surgieron las dudas.

Con el Chromecast y Google TV lo tienes todo; con el Chromecast a secas sólo una parte

Para empezar, conviene poner en contexto todos los dispositivos para la televisión que tiene Google. Por un lado, distribuye actualmente el Google Chromecast, un reproductor que permite el envío multimedia a un máximo de 1080p. Después está el Chromecast Ultra, pero éste no se vende por separado (ni en el pack de Google Stadia). Por último, Google distribuye el Chromecast con Google TV, la unión del dispositivos HDMI de streaming con Android TV.

A efectos prácticos, y si no tienes ninguno de los reproductores HDMI de Google, debes elegir entre un Google Chromecast o un Chromecast con Google TV. Dependiendo de tus necesidades te servirá uno u otro. Aunque eso sí: si sólo necesitas enviar música o vídeo desde el móvil a la tele, con el Chromecast a secas tienes más que suficiente.

Con el Chromecast con Google TV tienes todas las funciones del Chromecast además de un sistema operativo completo. Si tu presupuesto lo permite, ésta es la mejor elección

El Chromecast con Google TV añade opciones de Smart TV a tu tele, ya que es un Android TV en pequeño e independiente. Dispone de un mando a distancia para su control y no necesita en ningún momento el móvil para acceder a plataformas como Netflix, Amazon Prime Video, HBO Max o Disney+. Y ofrece resolución 4K con HDR, una de sus diferencias más notorias: el Chromecast a secas llega sólo a 1080p.

Su contrincante es más completo, sí, pero esto también puede ser una desventaja: si lo único que necesitas es una manera de ver tus pelis, series o música en la tele, con el Chromecast puedes enviar todo ese contenido desde el móvil al instante. Supone un ahorro importante, ya que el Chromecast a secas vale casi la mitad que el Chromecast con Google TV. Esto lo hace mucho más práctico: no necesita un mando a distancia para funcionar, con el móvil es suficiente.

Con el Chromecast sólo permite enviar contenido, el Chromecast con Google TV aporta un sistema operativo completo, como el que puedes tener en tu Smart TV. Debes valorar si necesitas sencillez máxima o versatilidad absoluta, si apuestas por la economía o subes de presupuesto para ganar capacidades. Con otro punto a tener en cuenta: con cualquiera de los dos no necesitarás un presupuesto holgado, ambos son muy económicos para lo que ofrecen.