Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey tomó protesta ayer a 607 mujeres que, tras su capacitación y certificación en el sector hídrico, se sumaron a labores técnicas y operativas a través de la iniciativa federal "Cascos Rosas".
Eduardo Ortegón Williamson, director de la paraestatal, indicó que por primera vez tienen un equipo femenil que participará en la competencia internacional de tapping.
La técnica consiste en realizar conexiones en tuberías presurizadas, sin necesidad de detener el flujo de agua ni provocar derrames.
"Nuestro Estado ya es líder nacional en la incorporación de mujeres a esta gran iniciativa, demostrando que aquí la igualdad técnica es una realidad, expuso.
"Durante 15 años hemos dominado la rama varonil en la competencia de tapping), hemos tenido una hegemonía, y estoy seguro que en un futuro cercano diremos lo mismo del equipo femenil que hoy abre brecha".
La toma de protesta corrió a cargo de Mariana Rodriguez Cantú, titular de Amar a Nuevo León, quien destacó la importancia de abrir camino a las mujeres en trabajos y actividades que tradicionalmente son realizadas solo por hombres.
"Esa determinación se reduce a mujeres asumiendo responsabilidades importantes en uno de los sectores fundamentales para nuestro estado y ese es el agua", refirió.
" Que este sea el inicio de una nueva modalidad, una normalidad donde la igualdad esté en todos sus lugares, donde la presencia de mujeres en sectores estratégicos no sorprenda, sino se espere".
Opinión compartida por el Gobernador Samuel García Sepúlveda, que refrendó el compromiso por fortalecer la presencia de mujeres en áreas técnicas.
Previamente, las autoridades observaron una exhibición del equipo femenil de tapping de Agua y Drenaje, que por primera vez en la historia se prepara para competir a nivel internacional en la American Water Works Association (AWWA), a celebrarse este año en Washington, D.C., donde representará a México.
Por último, Patricia Hernández, Presidenta de ANEAS, reconoció a Nuevo León por impulsar una agenda de igualdad técnica con resultados medibles y replicables a nivel nacional.
"El casco rosa es un equipo de protección, pero es dignidad profesional...la posibilidad de que las niñas vean que el sector hídrico también les pertenece y que las ingenieras no tengan que hacer doble trabajo para abrir esa brecha", agregó .(CLG)