A pocos días de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, integrantes del colectivo Morras Feministas Monterrey presentaron su posicionamiento público rumbo a la marcha del 8 de marzo, donde reiteraron exigencias de justicia, prevención y atención efectiva ante la violencia que enfrentan las mujeres en la entidad.
Las activistas señalaron que la movilización surge como respuesta a un contexto que consideran preocupante en materia de seguridad y derechos para las mujeres.
La vocera y fundadora del colectivo, Leydi Pecina, destacó que el pronunciamiento fue elaborado de manera conjunta entre integrantes del movimiento.
"Estamos aquí porque ser mujer en Nuevo León todavía sigue siendo un riesgo", afirmó, al subrayar que la manifestación representa una acción colectiva. "El 8 de marzo no es una celebración, es una jornada de denuncia frente a un Estado que no garantiza la seguridad de las mujeres".
Las participantes señalaron que la violencia de género continúa manifestándose en diversas formas. Amy Zermeño, integrante de Morras Feministas, aseguró que los casos registrados evidencian una problemática estructural.
"En Nuevo León, la violencia contra las mujeres no es percepción, es una realidad documentada. Desapariciones, feminicidios, violencia sexual y violencia institucional", expresó, al añadir que las respuestas oficiales suelen darse únicamente ante la presión pública. "La prevención real sigue pendiente".
En su intervención, Priscila Viramontes defendió la protesta como un recurso legítimo ante la falta de resultados institucionales y rechazó que las movilizaciones sean señaladas como el problema principal.
"No es la protesta la que daña al Estado, lo que daña es la impunidad, lo que daña es la negligencia, lo que daña es la revictimización constante", señaló. Asimismo, afirmó que la movilización busca justicia efectiva y transparencia en los procesos relacionados con feminicidios y desapariciones. "No queremos discursos, queremos resultados".(ATT)