Circular por las calles y avenidas del área metropolitana de Monterrey se ha vuelto todo un juego de destreza para los automovilistas, y es que por si fuera poco, aunado a las malas condiciones en las que se encuentran la mayoría de las vialidades, ahora tienen que lidiar también con alcantarillas y registros en malas condiciones.
Ya sea de Agua y Drenaje, de la Comisión Federal de Electricidad, de gas, de compañías de telecomunicaciones, e inclusive municipales, estos registros han puesto a prueba la pericia de los conductores para esquivar estos obstáculos.
Prueba de lo anterior, es el primer cuadro de la ciudad, donde se pueden apreciar más de medio centenar de registros en malas condiciones.
Durante un recorrido realizado por El Porvenir en la calle 5 Mayo se pudo constatar la existencia de 6 registros abiertos, situación que se repite en calles como Matamoros, Washington, y en avenidas de importante flujo como Cuauhtémoc, Pino Suárez, y Venustiano Carranza, por mencionar algunas.
Evitar caer en estos registros resulta ser cuestión de suerte, ya que mientras unos automóvilistas logran esquivarlos, otros no corren con la misma suerte, ya que por si fuera poco, estos pozos se encuentran cubiertos de agua o basura, lo que impide ser visualizados.
Y mientras las autoridades y empresas "se avientan la pelotita" para ver quien tiene que reparar esos registros, quien las lleva son los ciudadanos y por ende sus automóviles.
Llantas ponchadas, daños en la suspensión, rines destrozados, son algunos de los daños con los que resultan los vehículos al caer en estos desperfectos.