Las diputadas locales de Morena, Grecia Benavides y Anylú Bendición Hernández, junto con Elizabeth Banda, secretaria de Mujeres del partido en Nuevo León, exigieron al Gobierno estatal actuar de inmediato ante el aumento de violencia feminicida y las 67 desapariciones de personas registradas desde el inicio del Mundial de Fútbol.
Grecia Benavides criticó que tras los feminicidios de Pamela, en Juárez, y Mónica Briset, en Apodaca, las autoridades no pueden mantenerse al margen de hechos que han sembrado temor entre las mujeres de la entidad.
La legisladora mencionó que este miércoles la presidenta Claudia Sheinbaum firmó la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Erradicar el Delito del Feminicidio, y recalcó que Nuevo León debe aterrizar esa norma con acciones locales de prevención, atención e investigación.
Benavides Flores reprochó la falta de pronunciamientos y operativos visibles del Ejecutivo estatal frente a los casos recientes, así como la falta de coordinación entre las instancias encargadas de atender la violencia de género.
En la misma conferencia, Elizabeth Banda afirmó que durante el periodo del Mundial, al que calificó como el "modo party" del Gobierno estatal, se dispararon las denuncias por violencia y desapariciones, pues hasta el pasado domingo se registraron 67, y todavía no se acaba la competencia futbolera.
Pidió al gobernador "dejar las distracciones" y enfocarse en la crisis de seguridad que enfrenta el estado.
Las morenistas anunciaron que solicitarán comparecencias en el Congreso para revisar la estrategia estatal contra la violencia hacia las mujeres.
Por su parte, Anylú Bendición Hernández advirtió que el Gobierno estatal debe reconocer la gravedad de la situación y actuar de manera inmediata.
"Es urgente que alguien, ojalá sea el gobernador, voltee a ver la crisis de violencia contra las mujeres que estamos sufriendo", manifestó.
Las representantes de Morena sostuvieron que la violencia contra las mujeres no puede normalizarse ni administrarse como una estadística más, y afirmaron que cada caso exige una respuesta institucional proporcional a su gravedad, con coordinación, diligencia y acciones concretas para proteger la vida y la integridad de las mujeres. (IGB)