Descubre estudiante método para cultivar sin contaminar

Jesús Enrique García descubrió una solución sostenible para evitar los daños ambientales de algunos fertilizantes

Monterrey, NL.-Regularmente, para incrementar los cultivos del frijol, se aplican fertilizantes nitrogenados que, aunque pueden llegar a ser útiles, son contaminantes al producir gases de efecto invernadero, no obstante, Jesús Enrique García, estudiante de la Prepa UDEM, descubrió una solución sostenible para evitar los daños ambientales de algunos fertilizantes.

Al disponer de una idea para generar un campo electromagnético en el ambiente de una planta, el estudiante de la Unidad Obispado, comprobó que incluso podía optimizar el crecimiento de cultivos sin hacer uso de productos químicos.

"Como el campo científico con el que estoy trabajando no es muy estudiado, y afortunada o desafortunadamente somos de los pioneros en este campo, siempre fue muy difícil encontrar algún fundamento para justificar la investigación y, por eso mismo, todas las personas a las que se les pedía su opinión del proyecto decían que era algo imposible o que no tenía sentido", comentó Jesús Enrique.

El alumno relató que la idea surgió en una clase de Biología con la profesora Narce Cervantes Hinojosa, de la Unidad Obispado, en la que se exponía el ciclo del nitrógeno y la importancia de este gas en las plantas; fue entonces cuando compartió su inquietud con la titular de la materia y, más tarde, con Nerla Silva Uribe, profesora del programa de Ingeniería Civil de la UDEM.

Silva Uribe comentó que el proyecto comprueba que, al plantarse semillas de frijol en un invernadero y hacer circular gases atmosféricos a través de un campo electromagnético, existe mayor concentración de nitrógeno en el suelo y mayor número de plantas sobreviven dentro del invernadero, comparado con un invernadero bajo las mismas condiciones sin campo electromagnético.

La profesora explicó que los campos electromagnéticos tienen su origen en las corrientes eléctricas, que no son percibidas por los sentidos humanos, pero están presentes en la naturaleza, y tienen una longitud de onda y frecuencia, por lo que el efecto sobre un organismo varía en función de la frecuencia